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El Bigotes: “Trabajar para el PP me ha dado más problemas que ventajas”

Álvaro Pérez responde a la fiscalía por primera vez desde su detención en 2009 en el primer juicio a la trama Gürtel

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Álvaro Pérez, El Bigotes, hoy, antes de entrar al juicio.

Álvaro Pérez, conocido como El Bigotes, uno de los presuntos cabecillas de la trama Gürtel, ha negado este viernes en el primer juicio a la red haberse valido de su "amistad" con cargos populares para conseguir adjudicaciones. “Lo que me ha producido trabajar para el Partido Popular han sido muchos más problemas que ventajas”, ha declarado a preguntas de la fiscalía en su interrogatorio como acusado.

En una conversación grabada por la policía, anterior a febrero de 2009, reproducida en la sala se ha escuchado al presunto cabecilla de Gürtel alardear de su trabajo con el expresidente del Gobierno José María Aznar y quejarse con crudeza de su sucesor al frente del PP, el actual jefe del Ejecutivo. "Después estuve una temporada con [Mariano] Rajoy, que es un gilipollás y un mierda".

El Bigotes se enfrenta a una petición de 10 años de cárcel por tráfico de influencias, malversación y cohecho

Pérez ha afirmado que se fue a vivir a Valencia en el año 2004 huyendo del ritmo de trabajo que tenía en Madrid. “La presión que soportaba en Madrid era brutal”. ¿A qué se debía?, le ha preguntado la fiscal. “Trabajar para el PP de un Gobierno nacional es muy complejo”, “haces un evento y abres todos los telediarios, con cualquier fallo te puedes cargar al cliente y tener problemas graves”.

El Bigotes ha negado haber regalado a la exconsejera de Turismo y expresidenta de las Cortes Valencianas Milagrosa Martínez, otra de las acusadas en el juicio, un reloj Hublot que costaba 2.400 euros. Pérez ha justificado la factura intervenida por la policía en un registro afirmando que acompañó al presunto líder de la trama, Francisco Correa, a la joyería Suárez. “El señor Correa fue a comprarle un reloj a su mujer y yo hice de pedigüeño y me saqué otro para la mía”. “Mi mujer. Tiene cientos de fotos con ese reloj, no se lo ha quitado desde entonces”, ha añadido el acusado.

Álvaro Pérez ha intentado justificar algunas de las conversaciones grabadas por la policía afirmando que suele alardear: "Soy un pelín exagerado en todo”

Pérez ha respondido a la fiscalía por primera vez desde febrero de 2009, cuando fue detenido con otros supuestos responsables de la red liderada por Francisco Correa, que se cuenta también entre los acusados en el juicio. Pérez ha calificado a Correa de “rarito” para justificar que nunca le preguntó de cuántas empresas era propietario. Según El Bigotes, fue Correa quien le propuso “abrir un despacho en Valencia” aprovechando que estaba decidido a mudarse allí a vivir.

Dos exconsejeras valencianas y otros 10 acusados, además de Pérez, se sientan ahora en el banquillo por la adjudicación presuntamente irregular de cinco concursos públicos sobre el diseño, montaje y desmontaje del pabellón del Gobierno valenciano en la feria Fitur. Unas adjudicaciones que reportaron cinco millones de euros a Orange Market, la empresa de Francisco Correa que Pérez dirigía en Valencia. El Bigotes se enfrenta a una petición de 10 años de cárcel por los supuestos delitos de malversación de caudales públicos, cohecho y tráfico de influencias.

El expresidente Camps y Álvaro Pérez antes de la desarticulación de la red en 2009. ampliar foto
El expresidente Camps y Álvaro Pérez antes de la desarticulación de la red en 2009.

La fiscal le ha mostrado documentos incautados en la sede de Orange Market en los que se observan datos concretos de la convocatoria del concurso de Fitur elaborada por la Agencia Valenciana de Turismo antes de que se publicara en el diario oficial. “¿Encuentra usted una explicación razonable?”, le ha preguntado. “Perdóneme, pero no lo había visto [los documentos] en mi vida”, ha contestado Pérez después de consultar a su abogada. “Estos temas económicos y burocráticos nunca los he llevado yo”, ha agregado.

El acusado ha negado haber realizado regalos costosos a políticos, tal y como figura en otro documento localizado en Orange Market. Según Pérez, hizo obsequios modestos, como mantas, pero nunca compró relojes.

Tampoco ha admitido Pérez haber tenido una amistad muy estrecha con el expresidente valenciano Francisco Camps ni con otros políticos, a pesar de que se jacta de ello en conversaciones grabadas por la policía. “Soy un pelín exagerado en todo”, se ha justificado. Con Camps, ha afirmado, desarrolló una relación “amable y amistosa” después de años trabajando para el PP valenciano, pero nunca “íntima”. Y ha enmarcado el diálogo en que el expresidente le llama “amiguito del alma” afirmado que fue una “conversación entrañable” propia de las fechas navideñas. El Bigotes ha admitido que realizó “algún regalo” a la familia de Camps.

Según el sumario del caso Gürtel, Orange Market se convirtió en la empresa de cabecera del PP valenciano durante la presidencia regional de Francisco Camps (2003-2011), organizando la mayor parte de sus actos, electorales o no. Al mismo tiempo, la empresa del grupo Correa se convirtió en proveedor de la Generalitat, realizando eventos para más de una decena de consejerías y departamentos.

El Bigotes está imputado en otras seis piezas separadas del caso Gürtel, en las que se investiga la presunta financiación ilegal del PP valenciano, y el supuesto amaño de otros contratos públicos, incluidos algunos relacionados con la visita del Papa Benedicto XVI a Valencia en el año 2006.