Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
APORTACIONES FINANCIERAS SUBORDINADAS

El BBVA vence y no tendrá que devolver las subordinadas de Eroski

La Audiencia Provincial de Bizkaia declara nulo todo lo actuado y obliga a los 68 demandantes a pagar las costas

La Audiencia Provincial de Bizkaia ha anulado la sentencia que condenó al BBVA a devolver el dinero de las aportaciones subordinadas de Eroski (AFSE), en una resolución que podrá ser recurrida en casación y que da la vuelta totalmente a un caso que comenzó con la condena al banco que dirige Francisco González. La Audiencia sostiene que el juzgado de lo mercantil no es competente para resolver el caso y emplaza a los demandantes a ir, uno por uno a plantear sus demandas a los juzgados de Primera Instancia. "Declaramos la nulidad de todo lo actuado en relación con las acciones de nulidad de los contratos de comisión para la compra de las AFSE Eroski, emisiones de 2004 y 2007 y de depósito y administración de estos valores", cita la sentencia que "deja sin efecto los pronunciamientos de la sentencia y los autos de aclaración referentes a tales pretensiones".

El titular del Juzgado de lo Mercantil número 1 de la capital vizcaína, Marcos Bermúdez, condenó en enero de 2014 al BBVA como comercializador de las subordinadas de la cooperativa de distribución, a devolver el dinero de estos productos, aunque posteriormente, en una sentencia aclaratoria, precisó que Eroski también debería pagar parte en una demanda firmada por 68 compradores de los productos financieros denominados subordinadas. Un año después la Audiencia Provincial devuelve el caso al minuto uno al fallar a favor del banco, revocando la sentencia de primera instancia, con la nulidad de todo lo acordado. Incluso condena a los demandantes a pagar las costas.

La Audiencia señala a los

Juzgados de Primera

Instancia como

competentes

De esta manera, la sentencia de Bermúdez, que abría la puerta a demandas millonarias ya que Eroski y Fagor Electrodomésticos (ya liquidada y vendida) emitieron un total de 845 millones entre 2002 y 2007, que fueron adquiridos por cerca de 40.000 inversores minoristas. En al primera sentencia el juez arremetía contra el BBVA, por haber comercializado "de forma defectuosa este producto complejo" y no haber informado a estos 68 clientes minoristas "de forma clara y comprensible del riesgo que corrían de perder todo o parte del capital invertido". Adicae, la asociación que tramitó la demanda colectiva, consideró entonces que habrán de revertirse entre 1,5 y 2 millones de euros, por lo una vez descontados los intereses los ahorradores podrán tener una rentabilidad 4%.