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Rus: “Si gano tendrán que hacer un manual y enseñarlo en universidades”

El presidente de la Diputación de Valencia, apartado del PP por su supuesta implicación en una trama de cobro de comisiones, mantiene su candidatura a la alcaldía de Xàtiva

Una vecina pasa por delante de los carteles electorales de Alfonso Rus colocados en la noche del jueves en Xàtiva.
Una vecina pasa por delante de los carteles electorales de Alfonso Rus colocados en la noche del jueves en Xàtiva.

"Hasta hoy, no he hecho campaña ni un día. Si gano tendrán que hacer un manual y enseñarlo en las universidades". Quien así habla es Alfonso Rus, alcalde de Xàtiva y cabeza de lista del PP, un partido que ha renegado de él y lo ha suspendido temporalmente de militancia por aparecer en unas grabaciones que lo implican en una trama ilegal de cobro de comisiones. 

Rus, presidente de la Diputación de Valencia, decidió el jueves a las 22.30 horas, tras reunir a su familia, que seguía adelante como número uno de la lista del PP de Xàtiva. A esa hora descolgó el teléfono y llamó a la sede local del PP donde esperaban unos 200 militantes y simpatizantes que recibieron la noticia con alborozo y salieron en tromba a colocar los carteles con la imagen del alcalde (sin las siglas del PP) junto a los pasquines de "Vota PP".

Este viernes pronuncia su único mitin de campaña en la Biblioteca Municipal de Xàtiva con el presidente local y un miembro de su candidatura como teloneros. A pocos metros del salón de actos, bajo la sombra de una sombrilla, la hermana de Rus y otros miembros de la familia exhiben su camiseta azul pidiendo el voto mientras matan el tiempo. Unos metros más allá unas grandes letras de corcho blanco de casi un metro de altura muestran el nombre de Rus mientras unos jóvenes de Nuevas Generaciones aguardan pertrechados tras cajas de pasquines la llegada de viandantes para repartir propaganda.

El escenario del PP local oculta una ciudad dividida y tensionada por los escándalos en los que está implicado su alcalde. Los carteles de Rus tachados, con una esvástica en la frente o arrancados así lo demuestran,

A las faldas del castillo de Xàtiva, cuando se le pregunta por las elecciones del domingo, un jubilado masculla entre dientes: "Si [Rus] vuelve a salir es para cortarle los cojones al pueblo". Da media vuelta y se va buscando la sombra.

Espacio publicitario montado hoy por Rus y el PP de Xàtiva en el centro de la ciudad.
Espacio publicitario montado hoy por Rus y el PP de Xàtiva en el centro de la ciudad.

Ana Barberá corre presurosa a levantar levantar la persiana de su comercio, pero se detiene para explicar cómo ve la cosa: "La gente está muy dividida, aunque creo que Rus no sacará mayoría absoluta". "No es plato de gusto ver en la televisión a tu pueblo por un escándalo de corrupción, y lo que es peor", prosigue, "todavía no se sabe todo, pero en otros casos empezó así y luego se ha visto toda la verdad".

En el imaginario de los valencianos la idea ha calado. Sus políticos lo desmintieron todo: la financiación ilegal, el fraude fiscal, el saqueo de las ayudas a la cooperación, el negocio sucio de los lodos de la depuradora de Pinedo... y todo ha terminado por sustanciarse en sumarios judiciales y en penas de prisión para cargos como el expresidente de la Diputación de Castellón Carlos Fabra o el exconsejero de Cooperación Rafael Blasco.

Quizá por esa razón, el coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara, y el candidato a la presidencia de la Generalitat de Esquerra Unida, Ignacio Blanco, han acudido a Xàtiva esta mañana, antes del cierre oficial de campaña. Para recordar al electorado que no vuelvan a pecar de exceso de confianza, como hicieron en 2011. "No valen lamentaciones, ya sabemos que son corruptos y quien los vote se está convirtiendo en cómplice", ha recordado Lara, mientras Blanco esgrimía un cartel de Rus y lo ponía boca abajo. Un acto que tiene una especial simbología en esta ciudad que Felipe V arrasó en la Guerra de Sucesión y del que los setabenses se han vengado colgando el retrato del Borbón boca abajo en el museo de la ciudad.

Aún así, Xàtiva es una ciudad tranquila y apacible del interior de la provincia de Valencia, con menos de 30.000 habitantes, donde gran parte de los intereses económicos están nucleados alrededor de Rus y de los intereses económicos que representa. "Yo voy a votar al PSOE, pero todo está muy igualado y creo que puede ganar Rus", susurra un vecino en una calle próxima al Ayuntamiento, "Rus mueve mucho dinero y tiene mucho poder a pesar de todo lo que ha pasado".

Las pintadas que poblaron hasta hace unas horas las paredes de varias fachadas de la ciudad, a favor y en contra del alcalde, han sido borradas recientemente. Óscar un vendedor de la ONCE refuerza la primera impresión: "El pueblo está muy dividido, está mal lo que dicen que ha hecho, pero muchos dicen que no lo han imputado todavía".

Para la portavoz del Gobierno valenciano, María José Català, el PP ha hecho todo lo posible para apartar a Rus de la candidatura municipal, pero una vez validada por la Junta Electoral ya solo cabe que sea el propio alcalde y presidente de la Diputación de Valencia quien comunique su renuncia. ¿Por qué no ha retirado la lista municipal de Xàtiva el PP? "El PP está por encima de las personas. Retirar la candidatura nos parecería muy injusto para el proyecto", asegura la portavoz del Gobierno que preside Alberto Fabra.

Aurora Moneo, de 80 años, votará a Rus. ¿Por qué lo hace? "Tengo una conocida en la lista y la quiero votar, pero no sé lo que pasará". Para Clara, a sus 20 años, está será la primera votación de su vida. Conversa relajada con una amiga en un banco de L' Albereda, la avenida principal de Xàtiva. "No sé a quién votaré, pero a Rus no. No lo tendrían que elegirlo después de lo que ha pasado", dice esta joven, que añade: "La juventud está mayoritariamente en contra del alcalde".

Eso no parece importarle al exhuberante alcalde de Xàtiva. "La gente me abraza por la calle, pero si la familia hubiese titubeado hubiese renunciado", explica Rus que se queja de una total indefensión. "Tengo que reivindicarme ante el pueblo", sentencia.

A lo largo de este viernes, miembros de Nuevas Generaciones, concejales y militantes del PP han repartido miles de octavillas, dinamizado las redes sociales y distribuido 5.000 ejemplares de un periódico de campaña. El pasado 2 de mayo el presidente del Partido Popular valenciano, Alberto Fabra, acordó la suspensión provisional de todas las responsabilidades en el partido de Rus y solicitó al comité nacional de derechos garantías del PP la apertura de un expediente disciplinario.

El detonante fue la divulgación de unas grabaciones en las que Rus supuestamente cuenta dinero junto a Marcos Benavent, exgerente de Imelsa (empresa pública de la Diputación de Valencia), investigado por un juzgado valenciano por una supuesta trama de corrupción.

Rus delegó sus funciones como presidente de la Diputación de Valencia al vicepresidente Juan José Medina hasta después de las elecciones municipales y autonómicas para preparar su defensa en las investigaciones iniciadas sobre el supuesto cobro de comisiones en la corporación provincial, aunque no está imputado.

Rus, que ha mantenido el puso con Alberto Fabra y no ha cedido a las presiones para dejar los cargos y la candidatura del partido en Xàtiva, ha asegurado que el día después de las elecciones explicará quién ha organizado "el complot" contra él.