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El Consell compró un edificio a Aidico para que no lo hicieran los acreedores

Buch lo justifica para dar continuidad a las unidades del instituto tras la subasta

Máximo Buch, con la consejera portavoz, María José Català, tras el pleno del Consell.
Máximo Buch, con la consejera portavoz, María José Català, tras el pleno del Consell.

“Hemos recuperado un edificio que en buena parte fue construido con ayudas de la Generalitat”, dijo ayer el consejero de Economía, Máximo Buch, sobre la compra por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (Ivace) en diciembre pasado de un edificio de la Asociación de Investigación de las Industrias de la Construcción (Aidico) en el momento en que entraba en concurso de acreedores. Según Buch, la compra evitó que el edificio, situado sobre suelo de la Generalitat, caiga en manos de algún acreedor privado. De esa manera, podrá dar “continuidad” a las unidades del Instituto Tecnológico de la Construcción una vez se haya completado su venta en la subasta de sus bienes.

El consejero no se refirió explícitamente al hecho de que el Ivace se descontara del precio de la compra una parte para cobrarse una deuda, en un momento en el que Aidico entraba en suspensión de pagos y, por tanto, la gestión de la deuda pasaba a ser una decisión judicial. Sí que ubicó en el proceso del concurso de acreedores la solución al agujero de cerca de cinco millones de euros detectado en el instituto en una subvención de los fondos europeos Feder para construir la Unidad Técnica del Mármol en Novelda. Buch enmarcó la deuda de esos cinco millones con el Ministerio de Economía en la “masa de acreedores” que pretenden cobrar, y añadió que, en un procedimiento concursal, “los acreedores cobran lo que pueden”. El consejero de Economía puntualizó que Aidico era “una asociación privada”, obviando, no solo que los fondos que manejaba eran públicos, sino que, tras la destitución de Ramón Congost como gerente en julio de 2014, el Instituto Tecnológico de la Construcción estaba controlado por la Generalitat desde su consejo rector.

Buch dio estas explicaciones en respuesta a los periodistas tras el pleno del Consell celebrado este viernes. El titular de Economía, que compareció junto a la consejera portavoz, María José Català, anunció la aprobación del denominado cheque energético, por el que la Generalitat prevé otorgar ayudas de 100 euros a familias con un menor de edad a su cargo que ingresen menos de 532 euros al mes (cifra del indicador público de renta de efectos múltiples) y que, por tanto, tengan dificultades para hacer frente al gasto en energía. El Consell ha dotado con un millón de euros ese programa, que podrá dar cobertura a unas 10.000 familias.

Buch pone en marcha el cheque energético para 10.000 familias

El titular de Economía cifró en unas 50.000 las familias valencianas en situación de pobreza energética que, además, tienen un menor de edad a su cargo. Por ello, dejó abierta la posibilidad de ampliar la dotación económica de ese cheque energético, que se nutre de fondos procedentes de los pagos de los parques eólicos y de las tasas derivadas de la directiva de certificación energética que afecta a ventas y alquileres.

La tramitación de las ayudas será completamente on line y exigirá la presentación, entre el 15 de mayo y el 15 de septiembre, de una copia del libro de familia, de la última factura de suministro eléctrico, del certificado de convivencia, de la declaración de IRPF, una cuenta bancaria y un DNI. Buch asumió que las características de las familias objetivo del cheque energético hacen que también tengan dificultades para manejarse en Internet. Por ello, la Generalitat seleccionará a una organización no gubernamental (ONG) a la que podrán recurrir los demandantes para que les ayude a realizar los trámites. El cheque energético vendrá a completar el bono social que ya se aplica a los consumidores de electricidad en situación vulnerable.