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Escola anima a estudiar en ‘valencià’ frente a la inhibición oficial

Educación dice ofertar un 67% de unidades de Infantil y Primaria en esta lengua cuando hace un año reconoció un 42%

Representantes de Escola Valenciana, la Acadèmia Valenciana de la Llengua y la Universitat de València.
Representantes de Escola Valenciana, la Acadèmia Valenciana de la Llengua y la Universitat de València.

La Federació d'Associacions per la Llengua Escola Valenciana ha hecho este jueves un balance de la gestión de la consejera de Educación María José Català, y ha criticado públicamente su "plurilingüismo de escaparate", porque “la política lingüística no se puede limitar a notas de prensa y fotografías, como si se tratara de un tema de moda".

El coordinador de Educación de la entidad cívica, Jaume Fullana, ha subrayado que la educación plurilingüe, por el contrario, "ha de estar ligada necesariamente  a una planificación cuidada, con propuestas pedagògicas contrastadas, a una aplicación efectiva, real y responsable, y, finalmente, a una evaluación”.

Escola Valenciana ha presentado la campaña Matriculem en l'escola que volem. L'escola pública i en valencià, impulsada para incentivar la matriculación en la lengua de Ausiàs March al comenzar el periodo de solicitudes de plaza en los colegios sostenidos con fondos públicos. El plazo de presentación de solicitudes de admisión de alumnado de Infantil y Primaria para el curso 2015-16 se abre este viernes y concluirá el día 14.

El objetivo de la campaña es "informar a las familias que han de matricular a los hijos en infantil de tres años sobre el programa óptimo de enseñanza", a su juicio el 'Programa Plurilingüe d'Ensenyament en Valencià'. El coordinador de Educación de Escola Valenciana ha denunciado que la campaña de información es necesaria porque  "la consejería no lo hace".

Escola Valenciana ha denunciado que la gestión educativa entre 2012 y 2015 en materia de fomento de la enseñanza en valenciano ha sido de retroceso. "María José Català ha eliminado las campañas informativas a las familias y ha suprimido también unidades educativas en valenciano".

El secretario autonómico de Educación, Manuel Tomás, ha salido al paso de las críticas de la entidad cívica que anualmente reúne 200.000 personas en las Trobades d'Ensenyament en Valencià. Ha asegurado que la Consejería de Educación ofertará el próximo curso cerca de 15.000 unidades en centros públicos de Infantil y Primaria, de las cuales el 67,72 % son en valenciano, y el 32,2 % restante en castellano.

Estos datos se contradicen con los que la propia consejería facilitó en junio de 2014 a este diario, cuando dio la cifra de 7.516 unidades en valenciano por 6.812 en castellano, es decir, un 52% en el primer caso y un 48% en el segundo. Además, omite la oferta en los centros concertados, que es muy inferior. En el conjunto de la oferta sostenida con fondos públicos, el valenciano solo ocupa un 42%, por un 58% el castellano. La oferta de la concertada supone solo el 5% de la enseñanza total en valenciano.

El presidente de Escola Valenciana, Vicent Moreno ha afirmado que "el plurilingüismo de escaparate de la consejera lo único que ha hecho es fracasar, ya que no ha garantizado que todo el alumnado domine por igual las dos lenguas oficiales y una tercera como el inglés". Ha acusado al Consell de haber "mercantilizado la educación, fomentado la educación concertada y privada en castellano" para "desmantelar la escuela de todos los valencianos y valencianas, la escuela pública y en valenciano".

Para Escola Valenciana, las normativas aplicadas por los gobiernos del PP, como el Decreto de plurilingüismo de 2012, la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) de 2013 y el Decreto de currículo de Primaria de 2014 han supuesto un "obstáculo para el plurilingüismo real en el País Valencià".

Escola Valenciana también ha denunciado la "nula inversión en la formación del profesorado en lo relativo al tratamiento integrado de lenguas y un nulo fomento de recursos pedagógicos" y la "desatención a las familias", punto en el que subraya el "estrepitoso fracaso" de la "supuesta consulta sobre el programa lingüístico", ya que "el 84 por ciento de las familias se negó a entrar en un juego muy dudoso" y se abstuvo.