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La oposición se compromete a un cambio radical de la gestión sanitaria

Los cinco partidos denuncian las privatizaciones, arbitrariedades y falta de diálogo

Los candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid este miércoles. Jesús Fermosel (miembro de la lista de Cristina Cifuentes), Ramón Marcos Allo (UPyD), Ángel Gabilondo (PSOE).
Los candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid este miércoles. Jesús Fermosel (miembro de la lista de Cristina Cifuentes), Ramón Marcos Allo (UPyD), Ángel Gabilondo (PSOE).

Los candidatos a la presidencia de la Comunidad de la oposición -Ángel Gabilondo (PSOE), Luis García Montero (IU), Ramón Marcos (UPyD), José Manuel López (Podemos) e Ignacio Aguado (Ciudadanos)- se han comprometido a un cambio radical de la gestión sanitaria madrileña. Los cinco han hecho un demoledor diagnóstico de la situación de la Sanidad, que maneja el 48 % del presupuesto regional, durante un debate organizado por la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS).

Gabilondo expresó con palabras el buen clima que se respiraba en el acto tras escuchar a los ponentes: "Parece que hoy hay una buena noticia para los madrileños, y es que parece que compartimos algunos de los principios fundamentales. Hay una apuesta sin fisuras por la sanidad pública y un convencimiento de que la salud pública vertebra toda la sociedad".

Al encuentro no ha acudido por "problemas de agenda" la aspirante popular, Cristina Cifuentes. En su lugar el PP ha enviado a Jesús Fermosel, el consejero de Asuntos Sociales, al que no se hizo un hueco en la mesa de debate. "Era una invitación a los candidatos y no está entre pares", han explicado desde AMYTS.

La externalización de muchas pruebas médicas y operaciones a centros privados ha sido el mayor caballo de batalla del debate. Apuestan todos por abrir por la tarde los quirófanos -cerrados desde la crisis- y por una mejor gestión de los medios técnicos, convencidos de que la sanidad pública es más barata y eficaz que la privada. Cifuentes asegura en su programa que no va a privatizarse ningún servicio más. Los tribunales y las protestas de la marea blanca pararon el proceso privatizador, el talón de Aquiles del Gobierno de Ignacio González.

Preocupa también la apertura de ocho hospitales, gestionados por empresas, que no han mejorado el servicio público. "Se ha primado el afán de lucro, el ladrillo, frente a la salud de los ciudadanos y encima hay menos camas", ha denunciado López, de Podemos. El único que abiertamente ha hablado de revertir la situación ha sido García Montero, que aboga por establecer una mesa jurídica que estudie la forma de desprivatizar los servicios médicos. Aunque todos quieren una auditoría que aclare a dónde ha ido a parar el dinero. "Alguno se va a llevar un susto si tienen que cumplir los compromisos acordados", ha dicho Gabilondo.

Los cinco sostienen también que hay que despolitizar la sanidad y escuchar a los profesionales y pacientes -a quienes, en su opinión, en los últimos años no se ha escuchado- para mejorar la gestión. Denuncian también la arbitrariedad en las decisiones -"como cuando en 2013 hubo jubilaciones forzosas a unos sí y otros no", en palabras del líder socialista- y la necesidad de centrarse más en la atención primaria, lo que evitaría costosas hospitalizaciones. Indicen también todos en la necesidad de prevenir más que curar, en el descuido de la salud mental y en la falta de camas para los crónicos.

La carrera profesional es también una fuente de preocupación. Hay 3.000 médicos interinos y se han perdido 7.000 plazas de personal sanitario en esta legislatura. Hablan de "respeto" a los profesionales a los que, según García Montero, "se ha criminalizado". "Que no vuelva a despedirse a enfermeras por sms", denunció Marcos, de UPyD.

Detectan también diferencias en la calidad del servicio entre las distintas zonas. "No puede ser que la esperanza de vida del Barrio Salamanca sea ocho años mayor que en Orcasur", argumentó López. Tras el acto el consejero Fermosel recordó que la Edad Media en Madrid es de 84,2 años, la más alta de España y que es una de las tres comunidades que ha subido el gasto per cápita, que es el tercero por la cola.

Lo que separa a Ciudadanos del resto de la oposición es que no es partidario de la tarjeta sanitaria universal y propone que el sueldo de los profesionales dependa de su rendimiento. "Hay que abonar la antigüedad a los eventuales o no dejar toda la formación continua en manos de la industria, de las farmacéuticas", ha reclamado Aguado, de este partido, Podemos, por su parte, quiere que se centralicen los servicios de Educación, Sanidad, servicios sociales y deporte. "Que en el centro de salud te receten ir al polideportivo", ha contado López. E Izquierda Unida apuesta por derogar la ley de sanidad y restaurar el Instituto General de Salud Pública.

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