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La ANC quiere llenar los 7,5 kilómetros de la Meridiana el 11-S

Los asistentes a la tercera asamblea de la entidad abuchean al alcalde de Lleida, el socialista Àngel Ros

Vista general de la asamblea de la ANC en Lleida.
Vista general de la asamblea de la ANC en Lleida.

La Asamblea Nacional Catalana quiere otra Diada masiva para relanzar un independentismo que pasa por sus horas más bajas desde el 2012. La entidad independentista convocará para el 11 de septiembre, día que empieza la campaña electoral para las elecciones del 27-S, una marcha en la avenida Meridiana de Barcelona, que cruza la ciudad desde las comarcas del Vallès hasta el Parlament. El recorrido, de 7,5 kilómetros, estará lleno de símbolos: se dividirá en 135 tramos -uno por cada diputado de la cámara autonómica- y habrá alusiones a diez ejes en los que la ANC dividirá su campaña hasta las elecciones, temas sobre los que debe bascular, según la entidad, la Cataluña independiente. Los diez puntos son: la regeneración democrática, la educación y la cultura, la apertura al mundo, el bienestar y la justicia social, la innovación, la diversidad, la sostenibilidad, el equilibrio territorial, la solidaridad y la igualdad.

El objetivo de la ANC es dar fuerza al proceso soberanista por dos vías: la primera, evitando el desfallecimiento de los convencidos con la independencia y atrayendo a los indecisos; la segunda, canalizando su apoyo en votos a las fuerzas soberanistas el 27-S, comicios a los que los independentistas quieren imprimir carácter plebiscitario. A cambio, la entidad pide a los partidos que mantengan una hoja de ruta en común que deje clara la opción de la independencia. 

La ANC ha hecho el anuncio en su tercera asamblea general, en la que la entidad debe marcar la hoja de ruta hasta las elecciones del 27-S. La propuesta de la dirección ha llegado con una cincuentena de enmiendas que medirán la presión que hará la ANC a los partidos independentistas. Al acto, celebrado en Lleida, han asistido más de 2.000 personas, entre ellos representantes de Convergència, Esquerra, e Iniciativa. 

El alcalde de Lleida, el socialista Àngel Ros, ha intentado dar la bienvenida a los asistentes, que le han respondido con pitos y abucheos. Ante la dificultad de Ros para dirigir unas palabras, la presidenta de la entidad, Carme Forcadell, ha irrumpido en el escenario para pedir silencio: "¿Somos demócratas o no somos demócratas? Si somos demócratas respetemos las ideas, porque en la Cataluña que queremos construir tiene que caber todo el mundo, piense lo que piense".