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LIGA ENDESA

Gipuzkoa Basket pierde en el último segundo

Una canasta sobre la bocina de Oliver da la victoria (72-74) al Gran Canaria en San Sebastián

Ioann Iarochevitch defiende a ante el jugador del Gran Canaria, Eulis Báez.
Ioann Iarochevitch defiende a ante el jugador del Gran Canaria, Eulis Báez. efe

El Herbalife Gran Canaria se impuso  en la última décima de segundo de su partido ante el Gipuzkoa Basket con un tiro sobre la bocina de Albert Oliver, triunfo que permite a los canarios proseguir su lucha por el play off por el título y a los guipuzcoanos seguir remando por la permanencia.

Empezó igualado el partido, con las defensas imponiéndose a los ataques e igualdad máxima en el marcador hasta que los locales dieron un primer arreón que les llevó a la primera rotura del partido con diez puntos de ventaja (19-9) con Jared Jordan y David Doblas como incógnitas que no conseguía despejar el cuadro de Aíto García Reneses.

Los locales que no contaron con la aportación de Taqan Dena, lastrado en las últimas jornadas por los problemas en un tobillo, exprimieron al máximo su banquillo para seguir dominando el choque, mientras Herbalife recurría a Kendall y a Tavares para no rezagarse y tener sus opciones en el segundo tiempo.

GBC, 72 - Gran Canaria, 74

Gipuzkoa Basket: Jordan (8), Grimau (15), Dani Díez (9), Hanley (8), Doblas (19)- cinco inicial- Franch (7), Iarochevitch (6), Olaizola, Huertas, Huskic

Herbalife Gran Canaria: Bellas (8), Urtasun (4), Summers (2), Kuric (8), Tavares (11)- cinco inicial- Oliver (13), Báez (10), Newley (6), Kendall (7), O'Leary (2), Pauli, Salin (3),

Árbitros: Bertrán, Peruga, Sacristán.

Marcadores parciales; 20-17; 35-31- descanso- 54-52; 72-74.

Incidencias: 4.200 aficionados se dieron cita en la jornada de Semana Santa de la Liga Endesa en el San Sebastián Arena 2016.

Jared Jordan, el excelente base local líder de las asistencias en ACB, sujetaba al GBC pero el juego guipuzcoano comenzaba a dar muestras de descanso por el lastre de exprimir a los mismos jugadores y la escasa aportación de banquillo.

García Reneses conocedor de esas limitaciones aceleraba en los cambios para que el desgaste fuera más rápido y poder partir el partido antes de llegar a los últimos minutos. Poco a poco el Herbalife se fue haciendo cada vez más fuerte, dio el primer zarpazo en el tercer cuarto con un canastón de Kuric que permitió invertir el marcador (51-51) y encendió las alarmas de Jaume Ponsarnau, que se vio obligado a pedir tiempo muerto e introducir cambios en busca de un revulsivo.

Cuando peor lo pasaba el GBC y más próximo se veía el triunfo canario surgió la muñeca de Grimau para dar vida a los vascos y reivindicarse ante el entrenador con el que dio los primeros pasos en el baloncesto profesional el alero catalán.

El partido se volvió loco en los últimos minutos, Herbalife se fue de cinco pero dos canastas locales, la última un triple inconmensurable de su pívot David Doblas que levantó Illunbe de sus asientos, parecía abocar el encuentro a la prórroga.

Ahí surgió el genio de Oliver que en una posición inverosímil, y sin tiempo casi ni para armar su brazo, se sacó un tiro imposible que hizo cesta y llevó al delirio a la expedición amarilla que lo celebró en la pista y en el vestuario.