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Grau vuelve a la Universidad Católica

El Ayuntamiento de Valencia adjudicó el proyecto de hospital universitario a la entidad académica que acoge al exvicealcalde tras su imputación en el ‘caso Nóos

Alfonso Grau en una comparecencia pública en el Ayuntamiento.
Alfonso Grau en una comparecencia pública en el Ayuntamiento.

Alfonso Grau no ha renunciado a la vida pública. Tras dimitir el pasado mes de marzo como vicealcalde de Valencia, imputado por su participación en el caso Nóos,la mano derecha de Rita Barberá ha decidido regresar a su despacho en la Universidad Católica de Valencia. La misma entidad académica a la que el equipo de gobierno del Ayuntamiento, del que él formaba parte, le otorgó un proyecto de hospital universitario pese a las críticas de las empresas sanitarias del sector privado.

El hasta hace poco todopoderoso vicealcalde de Valencia ya estaba ayer en su nuevo despacho en el laboratorio médico de la Universidad Católica de Valencia. Médico de formación, Grau acaba de aterrizar en su nuevo destino profesional, tras abandonar de manera forzosa la política, como director de instituto de investigación, cargo que ostentaba nominalmente desde hacía años. “Era un título no presencial que ejercía gratis et amore”, explica Grau, “por una cuestión de incompatibilidades y dedicación exclusiva al Ayuntamiento”.

Un vicedecano picador

J. M. J.

Dentro de Ciencias de Salud, Veterinaria es la otra gran apuesta de la Universidad Católica para competir con su vecina Cardenal Herrera. Aunque la implantó en 2011, hasta este curso no ha contado con un hospital para grandes animales, gracias a un convenio con un centro hípico de Carlet.

Si bien será solo para prácticas con équidos, el máximo responsable, vicedecano de la facultad de Veterinaria y Ciencias Experimentales Antonio Calvo Capilla, es un consumado taurino. Veterinario y picador de toros a un tiempo, Calvo es más conocido por su tercer apellido, Montoliú, que le vincula a su padre, conocido picador, y a su hermano, el banderillero muerto por una cogida en Sevilla.

Antonio Montoliú es picador a las órdenes de Juan José Padilla y también director del departamento de Medicina y Cirugía Animal de la citada facultad. En una reciente entrevista en la revista Cultoro, tras haber hecho la campaña taurina en América de finales de diciembre a finales de enero, aseguraba sentirse igualmente bien en ambas facetas y que siempre ha dedicado su tiempo libre a estudiar y enseñar.

Con esa puntualización, Grau ha sido director del Instituto universitario de investigación de Psicología Aplicada y Ciencias de la Salud, por un lado, y el Instituto Doctor Viña Giner, por otro, y como tal figura en la documentación de esta universidad del Arzobispado. Ahora se trata de “formalizar” la vinculación con la universidad “para que sea transparente”, dice. Con 65 años cumplidos, este veterano ha decidido acogerse a la “jubilación activa”, que supone ser trabajador y pensionista al mismo tiempo, cobrando 50% de la pensión (siempre que se haya cotizado para el 100%) y realizando un trabajo a tiempo parcial o completo en el sector privado.

Grau participó como vicealcalde en la concesión a la universidad que ahora lo vuelve a acoger de una parcela municipal para la construcción de un centro sanitario. A estas alturas, la Universidad Católica podría haber iniciado su proyecto de clínica y facultad universitarios en el terreno público recalificado, si el grupo Hospitales Nisa no hubiera recurrido el concurso convocado por el Ayuntamiento en 2008. En 2013, la Junta de Gobierno local aprobó la selección del proyecto presentado por la Fundación Universidad Católica y una UTE, que “había de regir la licitación privativa de la concesión administrativa para la utilización privativa de la parcela de dominio público municipal” destinada a la construcción de ese centro con una cesión a 75 años por un canon anual.

Para ello hubo que aprobar antes en el pleno municipal el cambio de uso de la parcela escolar ubicada en el barrio de Campanar, próximo al hospital 9 d'Octubre de Nisa, a petición de Inversions Sociosanitaries. Alfonso Grau defendió el proyecto y arguyó el visto bueno de la Consejería de Educación para la recalificación de suelo. El recurso judicial de Nisa, basado en la falta de publicidad del concurso y en un pliego de condiciones que consideraba favorable a la universidad del Arzobispado sigue pendiente de resolución judicial, según informó ayer Nisa.

La Facultad de Medicina y Odontología es el buque insignia de la universidad y Ciencias de la Salud su flota principal. “Vuelvo a mi casa”, admite Grau, que se refiere al que fue su trabajo desde 1975 en la escuela de Enfermería del Arzobispado, que era un centro adscrito a la Universitat de València, hasta los años noventa, antes de ser concejal en 1995.

El fallecido arzobispo de Valencia Agustín Garcia Gasco lo nombró patrono de la Fundación Universidad Católica en su creación en 2003. De entonces ahora, se ha convertido en la cuarta universidad valenciana en número de estudiantes. No así en docencia ni en investigación. En ambos planos aparecía en última posición en la clasificación del Instituto de Análisis Industrial y Financiero de la Universidad Complutense publicada en 2014. En la actualidad, la Universidad Católica apenas cuenta con catedráticos en su cuadro docente. No destaca por su aportación científica.