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La demanda del ministerio divide a la capitalidad en dos bloques

El patronato reclama solo con los votos del Ayuntamiento y la Diputación de Gipuzkoa que se retire la denuncia

El patronato de la Fundación San Sebastián 2016 volvió a escenificar este miércoles la división entre las instituciones que lo integran a cuenta de la demanda interpuesta por uno de sus miembros, el Ministerio de Cultura, contra un convenio del propio organismo.

El alcalde de San Sebastián y presidente de la fundación, Juan Karlos Izagirre, propuso que los patronos —el Consistorio, la Diputación de Gipuzkoa y los Gobiernos central y vasco—, votaran si el ministerio debía retirar la demanda. El organismo reclamó, por cinco votos a tres, que Cultura así lo haga. A favor de esta petición se pronunciaron los representantes de ambas instituciones guipuzcoanas, mientras que los dos Ejecutivos defendían seguir adelante con la iniciativa judicial.

La demanda contra el convenio suscrito con Kontseilua por 422.000 euros para organizar una cumbre sobre diversidad lingüística ha sido la última polémica que ha salpicado a la Capital Europea de la Cultura. El ministerio entiende que la organización del acto, previsto en el programa de San Sebastián 2016, debía haberse sacado a concurso en virtud de la ley de contratos del sector público, y no haberse otorgado a un organismo a dedo. Fueron el Ayuntamiento y la Diputación los que aprobaron el pasado septiembre el convenio contra el criterio de ambos Gobiernos.

El patronato pide por dos votos de diferencia que se retire la actuación

Fuentes del patronato apuntaron que el Ejecutivo central mostró su disposición a retirar la demanda siempre y cuando el alcalde aceptase “reorientar” la organización de la cumbre. Es decir, sumar a la organización del acto a otros agentes relacionados con el euskera, como la UPV, Euskaltzaindia o la propia Viceconsejería de Política Lingüística, algo que siempre han defendido tanto el Ejecutivo central como el autonómico. Izagirre criticó que el Gobierno vasco haya perdido “una oportunidad para defender 2016”

Otro de los puntos que se abordaron en la reunión del patronato fue el fiasco de la nao San Juan, la construcción de una réplica de un ballenero vasco que debía hacer de embajada itinerante del proyecto el próximo año y que finalmente no estará lista. Y otra vez, los miembros del organismo se volvieron a dividir en dos bloques.

El ministerio exigió al alcalde que revocase el convenio por incumplimiento de la Fundación Albaola, la encargada de la construcción de la réplica, con un presupuesto previsto de cuatro millones de euros, de los que San Sebastián 2016 debía cubrir en un principio la mitad, un paso que el alcalde se mostró reacio a dar.

Hasta la fecha, la capitalidad ha otorgado 1,2 millones y se supone que este año debía otorgar otros 500.000. Los Gobiernos vasco y central defendieron que la capitalidad, una vez que el barco no estará listo, no puede seguir ligada al proyecto en los mismos términos.