Una bata por cada puesto de trabajo perdido

La plantilla de la Fábrica Ibérica de Altavoces protesta contra la liquidación de la empresa colgando sus uniformes en la planta

Los trabajadores de Faibal protestan contra la liquidación de la empresa.
Los trabajadores de Faibal protestan contra la liquidación de la empresa.CRISTÓBAL CASTRO

Los uniformes de cada uno de los 107 empleados de la Fábrica Ibérica de Altavoces (Faibal) cuelgan de la verja de la compañía desde inicios de febrero, cuando la dirección presentó un concurso de acreedores voluntario para liquidarla. “Hemos querido expresar quiénes somos: 107 personas esperando saber qué pasará con nuestro futuro”, explicó ayer el presidente del comité de empresa, José A. Durán.

Faibal ya anunció en septiembre del año pasado que trasladaría la mayor parte de la producción de la planta de Vacarisses (Vallès Occidental) —la única que tiene en España— a la de Hungría. En ese momento, la compañía intentó despedir al 70% de la plantilla a través de un expediente de regulación de empleo (ERE) que finalmente retiró. Cuatro meses después, el personal se vio con la sorpresa de que la empresa se liquidaría y aún desconocen qué sucederá con ellos. De momento, tienen faena asegurada hasta la próxima semana, según explicó Durán.

Los trabajadores denuncian que la empresa alega causas económicas para la liquidación pese a haber repartido nueve millones de euros en dividendos a sus accionistas en los últimos siete años. Temen que los bienes de Faibal, perteneciente al grupo italiano Faital, no sean suficientes para cubrir el pago de las indemnizaciones.

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