Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

‘Razias’ lingüísticas en la edición

La mítica Club Editor publicará también desde febrero castellano y Ático de los Libros lo hará en catalán

La caída de las ventas en el mundo de la edición, como en todos los ámbitos industriales, ha llevado a que en los últimos tiempos no se deseche nicho de mercado alguno. De ahí que hace justo un año, una editorial como Anagrama decidiera también publicar libros en catalán; o, desde hace apenas cuatro meses, se añadiera a ello Salamandra, por citar ejemplos recientes. En esa línea, a partir del próximo 8 de marzo lo hará también la joven barcelonesa Ático de los Libros (Leviatán o la ballena, de Philip Hoare; El mar y veneno, de Shusaku Endo...), una manera de celebrar ese día los cinco años de su creación. Más inusual es que la razia en territorio lingüístico sea de una editorial que publica en catalán hacia el castellano. Y menos que lo haga una con la carga simbólica e histórica que conlleva la de Club Editor: a partir de febrero, el sello fundado por Xavier Benguerel y Joan Sales y que acogió, amén de sus obras, las de Mercè Rodoreda, entre otros, simultaneará por vez primera en castellano algunos títulos de autores catalanes que aparezcan en su histórica colección El club dels novel·listes, nacida hace ahora 60 años.

“Es una manera de que buenos autores catalanes puedan saltar inmediatamente la barrera de la lengua propia, evitar la limitación demográfica del catalán; además, también es un compromiso explícito con los escritores que conforman el catálogo de uno”, apunta la editora Maria Bohigas.

Bautizada como La Montaña Pelada (un guiño tanto a la ubicación histórica de la editorial, en el monte Carmelo de Barcelona, como a uno de sus grandes glosadores, el escritor Juan Marsé), la serie arrancará con la traducción de una novela negra del escritor mallorquín Guillem Frontera, Sicilia sin muertos, al que en septiembre seguirá la nueva obra de Lluís Maria Todó, El último mono.

El debut en castellano de Club Editor. ampliar foto
El debut en castellano de Club Editor.

Si bien Bohigas no descarta que algunos títulos emblemáticos editados a lo largo de la historia de Club Editor puedan reaparecer en castellano, el objetivo de la nueva iniciativa es la de ofrecer las dos versiones de “autores maduros y vivos, para ayudarles a consolidar una obra”.

Sin un número fijo de títulos al año, pero oscilando entre un par y cuatro, Bohigas cree que tanto su decisión como la de las editoriales que hacen la razia en sentido inverso será cada vez más habitual, incluso no descarta que pueda ser un fenómeno “transfronterizo con países como Francia; en cualquier caso, si donde trabajas coexisten dos lenguas y tú estás introducido en esa sociedad, lo más normal es que tiendas a publicar de manera bilingüe y así creo que lo han entendido las editoriales catalanas más jóvenes”, afirma. Minúscula, Libros del Asteroide, Blackie Books o Raig Verd, por poner algunos ejemplos de un amplio abanico de sellos relativamente recientes, parecerían responder ya a ese esquema.

“La masa lectora en catalán se ha incrementado en los últimos años y la labor editorial en esa lengua ha sido muy notable y ahora se recogen algunos frutos, pero quedan huecos por cubrir, en narrativa extranjera pero especialmente en el campo del ensayo y la no ficción en catalán y ahí es donde intentaremos incidir”, argumenta por su parte Claudia Casanova, editora de Àtic dels Llibres, que en dos meses debutará con un inédito de Roland Barthes en la lengua de Pompeu Fabra: Fragments de un discurs amorós.

Con unos cinco títulos al año, tampoco sin garantizar un automatismo de aparición simultánea en ambas lenguas y descartando “por ahora” originales de autores catalanes, la apuesta de Ático de los libros (que en septiembre abrió sucursal en México, desde la que podría distribuir también a otras editoriales independientes españolas) pasa “por nombres nuevos, pero también por clásicos importantes que hoy, por las razones que sean, no están”. Pura razia.