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Seis detenidos por obligar a una joven a prostituirse en el Raval

El clan agredía, amenazaba y vejaba a la víctima para explotarla sexualmente

Una operación conjunta entre la Guardia Urbana de Barcelona y la Policía Nacional ha conseguido liberar a una joven rumana de 18 años de la explotación sexual a la que estaba siendo sometida por un clan de la misma nacionalidad en el barrio barcelonés del Raval. Los agentes han detenido a seis personas del citado grupo familiar acusadas de obligar a la joven a ejercer la prostitución.

Según la investigación, la joven fue captada siendo menor de edad y obligada a prostituirse en Rumanía, Italia, Inglaterra y Bélgica para, finalmente, ser trasladada a Barcelona. Las mismas fuentes aseguran que la víctima estaba continuamente controlada por los miembros de su familia tanto si la obligaban a ejercer la prostitución en la vía pública como en un domicilio. El clan la sometía a agresiones, amenazas y vejaciones para someter su voluntad.

La investigación se inició el pasado mes de agosto cuando la Guardia Urbana de Barcelona detectó a la joven y sospechó sobre el hecho de que siempre estuviera controlada por otros dos compatriotas. La operación conjunta entre la Policía Nacional y la Guardia Urbana de Barcelona permitió conocer que la joven llevaba el último año y medio siendo obligada a prostituirse. Los agentes pudieron prestarle ayuda y sacarla de la trama de prostitución.

Según comentó la víctima, se había criado en un orfanato de Rumanía. En 2013, cuando tenía 17 años, fue captada, mediante engaños, por una de las compañeras de la inclusa. Según las primeras investigaciones, la captadora estaba casada con el líder de un grupo de proxenetas. Era menor de edad cuando fue obligada a prostituirse por las calles de Bucarest mediante agresiones y continuas amenazas. Cuando cumplió los 18 años fue vendida por 300 euros a la tía del líder que la explotó sexualmente en Italia, Inglaterra y Bélgica antes de devolverla a Rumanía otra vez al mismo clan. A finales de julio la trasladaron a Barcelona y la obligaban a prostituirse diariamente, durante más de doce horas, por las calles del Raval. El grupo criminal la vejaba, amenazaba y humillaba constantemente e incluso fue obligada a abortar.

El dispositivo policial se saldó con la detención de seis personas integrantes del grupo criminal, cuatro hombres (tres de ellos hermanos) y dos mujeres cuyos domicilios se encontraban en el mismo barrio. Todos ingresaron en prisión. La investigación continúa abierta y los agentes intentan arrestar a dos mujeres implicadas en la explotación de la víctima que ha podido ser liberada de esta trata de seres humanos.