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Junqueras marca distancias con Mas, pero pide un Gobierno de unidad

El presidente de ERC rechaza la lista electoral unitaria y apuesta por la secesión unilateral

Junqueras saluda a Mas antes de pronunciar su conferencia. Ampliar foto
Junqueras saluda a Mas antes de pronunciar su conferencia. Reuters

El presidente de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, presentó ayer su plan para proclamar la independencia de Cataluña, que pasa por ejercer como Estado independiente “desde el primer día” de la próxima legislatura y, por lo tanto, sin el periodo de negociación que propone el presidente de la Generalitat, Artur Mas. Junqueras, que no contempla la candidatura electoral única de todas las fuerzas soberanistas que pide el presidente catalán, sí se comprometió a negociar la formación de un “Gobierno de unidad” tras las elecciones. Y se distanció de Mas por la corrupción que afecta a CiU y por sus políticas sociales.

La propuesta del líder republicano, que se desmarcó abiertamente de la lista unitaria de Mas, provocó tensión en sectores independentistas. El plan no agradó a Carme Forcadell, presidenta de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), que está alineada con el president y que discutió acaloradamente con Marta Rovira, número dos de los republicanos, en unas imágenes difundidas por TV3. Forcadell, ya ante los micrófonos, llamó a Mas y a Junqueras a negociar sus propuestas a partir de hoy. El presidente catalán asistió a la conferencia pero prefirió aplazar su valoración. “No es momento de hacer valoraciones, hemos venido a escuchar”, dijo.

Junqueras pidió que las elecciones catalanas “sean lo antes posible”. “Dilatar innecesariamente el tiempo genera sufrimiento”, se justificó. En su opinión, los comicios deben servir para generar un “mandato democrático” que dé lugar a la declaración de independencia. Para llegar a ello defendió la formación de un Gobierno “con la máxima unidad posible” pero sin diluir los partidos como quiere Mas. “La unidad es valiosa cuando se forma entre realidades muy distintas”, dijo Junqueras.

La corrupción y las políticas sociales de CiU dificultan la alianza con Esquerra

En una conferencia ante más de 2.000 personas en el Palacio de Congresos de Barcelona, a la que asistió Mas, Junqueras contrapuso abiertamente su plan con el que el presidente de la Generalitat expuso la semana pasada. Presionado por las principales entidades soberanistas para que se sume a la lista conjunta independentista que propone Mas, Junqueras planteó fórmulas alternativas que a su juicio también servirían para que las próximas elecciones se conviertan en un plebiscito sobre la independencia. La que expuso en primer lugar fue que todos los partidos independentistas acudan a las elecciones por separado pero con una marca conjunta en defensa de la independencia al lado de sus respectivas siglas.

Carme Forcadell y la ‘número dos’ del partido discutieron tras la conferencia

Otra fórmula que defendió fue que en los programas electorales de esos partidos figure un punto conjunto apostando por la independencia. Una tercera sería que todas las formaciones independentistas compartan algunos actos de campaña. En ningún momento citó la lista conjunta que defiende Mas.

Los 18 meses que Artur Mas propone tras las elecciones para negociar la independencia con el Estado y crear las llamadas “estructuras de Estado” catalanas tampoco le sirven al líder de ERC. “Las estructuras de Estado que tenemos que crear solo serán posibles si ejercemos como Estado desde el primer momento”, dijo. “Pensar que estas estructuras se pueden hacer en el marco legal del Estado español nos parece imposible”.

Sin atril y sin discurso escrito

CLARA GIL

La conferencia de Oriol Junqueras congregó a más dirigentes políticos y activistas que a representantes del mundo económico. Las patronales catalanas enviaron representantes al acto, aunque fueron pocas las caras visibles de la gran empresa. Entre los asistentes figuraban Albert Abelló, presidente de la Cámara de Comercio; Narcís Bosch, director gerente del Consejo General de la Cámara de Comercio de Cataluña; los secretarios generales de las patronales de la pequeña y mediana empresa catalana: PIMEC y CECOT.

Los republicanos eligieron el Palacio de Congresos, con capacidad para más de 2.000 asistentes, y lo llenaron. Artur Mas acudió acompañado por la cúpula de Convergència: el coordinador y número dos, Josep Rull; la portavoz, Mercè Conesa, y el presidente de CiU en el Parlamento catalán, Jordi Turull. Maurici Lucena, portavoz socialista, y David Compayon, de ICV-EUiA, también asistieron al acto.

No faltaron los principales representantes del independentismo: la presidenta de la Asamblea Nacional Catalana, Carme Forcadell, y la de Òmnium Cultural, Muriel Casals. A su entrada, los asistentes le aplaudieron al grito de “¡president!”. Artur Mas se levantó a aplaudirle. El formato de la conferencia fue mucho más informal que el de la de Mas. El líder de ERC intervino sin atril y sin el discurso escrito, en un escenario sin banderas y con una sola insignia: Un nou país (“Un nuevo país”).

La única posibilidad para la negociación con el Gobierno central pasa, según Junqueras, por que Cataluña se declare independiente previamente. “Las negociaciones con un Estado que te niega el derecho a ser Estado solo son posibles si son entre iguales”, insistió.

La otra gran diferencia entre el plan de Mas y el que desgranó ayer Junqueras es cómo se ratificaría la creación del nuevo Estado. El presidente catalán defiende que haya un referéndum de independencia 18 meses después de las elecciones. Junqueras, en cambio, cree que bastaría con la “ratificación de la Constitución catalana”. Su plan es que la próxima legislatura se redacte esa Constitución y que los ciudadanos ratifiquen la independencia votando esa norma, no votando la independencia. Dijo estar convencido de que, así, “las mayorías serán mucho más amplias” que en las elecciones de las que saldría el “mandato para la independencia”. No especificó qué pasará si los catalanes rechazan la nueva Constitución. “Después ejerceremos con plenitud la condición de nuevo Estado”, afirmó.

Uno de los elementos que alejan a Esquerra Republicana de la lista unitaria que pide Artur Mas son los casos de corrupción que afectan a CiU. Por esto el público recibió con ovaciones el alegato de Junqueras ante Mas contra la corrupción. “La independencia es indisociable no solo de tener un país más justo, sino de tener también un país totalmente limpio y en el que la lucha contra la corrupción sea el nervio de la creación del nuevo Estado”, dijo. “La corrupción nos debilita y nos hace daño desde el punto de vista moral y económico”, remachó.

Junqueras no concretó si ERC renuncia definitivamente a negociar con CiU los Presupuestos de la Generalitat para 2015 que se presentaron ayer. Lo que defienden los republicanos es que se prorroguen las cuentas de 2014 y se convoquen elecciones de forma inmediata.

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