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Solo uno de cada cuatro comercios abrieron en domingo en verano

El Ayuntamiento evita valorar el dato y apuesta por mantener el modelo un año más

Comercios del Portal del Angel (Barcelona) abiertos en domingo. Ampliar foto
Comercios del Portal del Angel (Barcelona) abiertos en domingo.

Apenas uno de cada cuatro comercios aprovecharon el pasado verano la posibilidad de abrir en domingo, de acuerdo con el nuevo marco de aperturas aprobado por el Ayuntamiento de Barcelona en julio. La segunda teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Sònia Recasens, evitó ayer valorar ese resultado, una evaluación que sí ha efectuado el Laboratorio de Transferencia de Economía Aplicada de la Universitat de Barcelona, en un estudio encargado por el Consistorio: “Ha habido un escaso nivel de apertura de los comercios en los domingos (menos del 35% abrieron almenos un domingo) en los barrios donde estaba permitido abrir”.

Tras afirmar que “no me pertoca a mí valorar si la participación es alta o baja”, Recasens señaló que el Gobierno municipal es partidario de mantener un año más la iniciativa tal y como se diseñó: limitada a todos los domingos de julio y agosto y el primero de septiembre, con un horario de apertura de entre las diez de la mañana y las seis de la tarde y con delimitación zonal en Ciutat Vella, Eixample y algunos barrios de los distritos de Sants-Montjuïc, Gràcia y Sant Martí. La edil explicó que la iniciativa se puso en marcha in extremis, por las presiones del Gobierno central, y que es necesario consolidarla antes de tomar decisiones sobre posibles cambios. No obstante, mostró disposición a introducir modificaciones si existe el consenso del sector comercial.

Lo cierto es que el porcentaje del 26% de comercios abiertos no permite efectuar extrapolaciones generalizadas. Mientras que en Ciutat Vella abrieron más del 50% de las tiendas, en otros barrios las aperturas estuvieron por debajo del 20% (El Camp de l'Arpa, La Salut, El Camp d'en Grassot, Gràcia, La Dreta y L'Esquerra de l'Eixample, Sant Antoni y Hostafrancs). “El dato esconde realidades muy diferentes, no se pueden hacer análisis ni a nivel de distrito”, matizó Jordi Suriñach, director del estudio. En BarnaCentre el 58% de los comercios y en el Passeig de Gràcia, un 59%, lo que demuestra el tirón de los enclaves más turísticos.

El estudio, en base a encuestas a pie de calle, señala que solo el 6% de los comercios que abrieron en domingo lo hicieron con personal de nueva contratación mientras que un 9% apostó por ampliar horarios a parte de su plantilla, pese a que un 32,4% de los comerciantes admitieron que les era rentable abrir en domingo. Un 24,5%, en cambio, obtuvieron ingresos inferiores a lo que les cuesta subir la persiana. Entre los no partidarios de abrir prima la decisión por el argumento de que se trata de un día de descanso o porque no es rentable, principalmente.

En lo que se refiere a los clientes, solo un 15% señalaba que iba a comprar, pese a que finalmente era el 53% el que lo acababa haciendo. El estudio también evidencia un factor que el Ayuntamiento intentaba negar: cómo podían cambiar los hábitos de compra entre los barceloneses. Pues según una encuesta, una parte de los residentes de la ciudad reconocieron que han variado sus costumbres para ir de compras en domingo. “Esa es una línea roja a no traspasar”, señaló Recasens, quien tiene intención de iniciar conversaciones con los representantes de los comerciantes para ver si es necesario hacer algún cambio en la normativa.

El estudio de la Universidad de Barcelona asegura que “hay margen” para atrasar una hora la apertura, entre las once y las siete de la tarde.