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ERC pide a Mas que renuncie a ser candidato si quiere una lista conjunta

El malestar de los republicanos amenaza la gobernabilidad de Cataluña

La renuncia a celebrar la consulta del 9 de noviembre como estaba prevista y su sustitución por un proceso participativo repleto de lagunas legales ha roto el frente de partidos soberanistas catalanes. Pero de todos los distanciamientos que ha visto Artur Mas los últimos días el que más le preocupa es el del que hasta ahora era su socio parlamentario, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). La formación de Oriol Junqueras, que no cree en el nuevo formato de consulta, ya adelantó ayer que solo estudiará la candidatura conjunta con Convergència en unas elecciones autonómicas si Mas renuncia a encabezarla y cede el puesto a un independiente.

ERC está sumida en un proceso de reflexión para ver si rompe o no toda colaboración con el ejecutivo de Artur Mas, a quien acusan de haber renunciado a la consulta “antes de tiempo”. La gran prueba de fuego serán los Presupuestos de 2015, que deberían votarse antes de fin de año.

El gran enfado de Esquerra se visualizó ayer en el Parlamento catalán. El tono amable con el que Junqueras y Mas han discutido los últimos dos años dejó paso ayer a los reproches. El presidente de Esquerra, Oriol Junqueras, ha vuelto a acusar a Mas de haber “introducido un escenario nuevo y no pactado”. “El Gobierno catalán ha roto el consenso que había hasta ahora”, resumió.

Desde el Congreso de los Diputados, el portavoz republicano Alfred Bosch fue también contundente. Aseguró que la consulta que propone Mas, sin censo previo, es percibida como algo “borroso”. Sobre la lista conjunta que propone Artur Mas a ERC, Bosch abogó por que esté encabezada por un “independiente”.

“Igual no tendría que ser una lista encabezada por ningún partido político”, contestó, precisando que ERC ya está hablando con miembros de las entidades que han organizado las grandes manifestaciones independentistas en Cataluña. Su objetivo sería que, además de militantes de partidos, la lista estuviese formada por independientes y personas relevantes de la sociedad civil. El portavoz de los republicanos no quiso detallar si la idea es que quien suceda a Mas al frente de la Generalitat sea un representante de la asociación Asamblea Nacional Catalana (ANC). Recalcó que la prioridad es buscar una fórmula que los catalanes puedan decidir sobre la independencia: “Tenemos que hablar si lo podemos hacer mejor con una lista que incluya independientes y ver si se puede llegar a un acuerdo”, dijo.

El malestar de ERC es también muy palpable en la CUP y especialmente en Iniciativa per Catalunya. El jefe de filas de los ecosocialistas, Joan Herrera, acusó a Mas de querer celebrar “un sucedáneo” de consulta que “deja de tener los requisitos pactados anteriormente”. En opinión de Herrera, el proceso participativo que propone el Gobierno y que durará hasta quince días, lo que hace es “quemar la consulta” y “añadir confusión”. Ante esta situación pidió a Artur Mas que, si lo que busca es preparar unas elecciones, que las convoque inmediatamente. “Su estrategia es un error”, reprochó al presidente catalán. La propuesta de Iniciativa para el 9-N pasaba por organizar una gran movilización de protesta ante los colegios electorales cerrados.

La CUP también se ha distanciado de la consulta alternativa del Gobierno de CiU. El diputado Joaquim Arrufat calificó de “engaño” la nueva votación y aseguró que el Gobierno catalán ha actuado con “exceso de tacticismo”.