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El PNV propone a Aburto como candidato a la alcaldía de Bilbao

La dirección nacionalista de Bizkaia descarta a Ibone Bengoetxea, a la que defendía Ibon Areso

Juan Mari Aburto, consejero de Empleo y Políticas Sociales, propuesto para alcalde de Bilbao.
Juan Mari Aburto, consejero de Empleo y Políticas Sociales, propuesto para alcalde de Bilbao. EL PAÍS

El actual consejero de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno vasco, Juan Mari Aburto, es el candidato propuesto por la dirección del PNV de Bizkaia (BBB) y las Interjuntas de Bilbao para aspirar a la alcaldía de la capital vizcaína, siempre en poder nacionalista desde la restauración de la democracia. La decisión, adoptada ayer precipita de hecho la proclamación oficial de candidatos a la alcaldía de Bilbao, a la Diputación de Bizkaia y a las Juntas Generales de este territorio, inicialmente prevista para del 7 de octubre. El trámite interno de debate entre los afiliados concluirá el 25 de noviembre con la proclamación definitiva en la asamblea territorial.

La candidatura de Aburto (Bilbao, 1961) acaba con un interminable período de rumores sobre la apuesta electoral que el PNV estaba obligado a acometer desde la muerte del anterior alcalde, Iñaki Azkuna, y la conocida reticencia del actual, Ibon Areso, a continuar en la vida municipal. Durante este tiempo, la teniente de alcalde y presidenta de la asociación de municipios Eudel Ibone Bengoetxea ha sido proyectada desde algunos ámbitos del grupo municipal del PNV y en particular de Areso como una “candidata ideal”, reconociendo más de una vez en público esta preferencia. La alternativa de Bengoetxea adquirió tal consistencia que incluso llegó a publicarse hace medio año que su elección estaba decidida cuando el BBB no había comenzado siquiera el debate interno. No obstante, las juntas municipales de Bilbao pueden presentar sus propios candidatos en el proceso ahora abierto. Bengoetxea, sin demasiado perfil político, nunca ha exhibido aspiración alguna y, en cambio, siempre ha dado una vital importancia a su vida familiar.

Aburto, licenciado en Derecho y vecino del popular barrio bilbaíno de Deusto, es un hombre de plena confianza de la dirección nacionalista, favorecido por su perfil abierto al diálogo permanente, asentado en unos reconocidos principios de servicio público y muy próximo a grupos sociales de inspiración católica donde dispone de una consolidada reputación, así como en círculos próximos al Obispado de Bilbao.

Durante su última estancia como diputado foral y también poco después de arrancar su etapa de consejero, Aburto sufrió una grave enfermedad en el estómago de la que fue intervenido y le mantuvo apartado varios meses de sus actividades. Precisamente su salud fue, en un principio, uno de los elementos barajados como el principal inconveniente para mantenerse con fuerza entre las opciones que el PNV siempre barajó para la próxima alcaldía de Bilbao, junto a Ibone Bengoetxea y, a una mayor distancia, Josu Erkoreka.

Conocido en Bilbao, propenso al diálogo y al contacto con los grupos sociales

Aburto formó parte entre 1991 y 1994 del equipo de Juan Mari Atutxa como consejero vasco de Interior como director de Servicios. A partir de su marcha del Gobierno Ardanza fue director general del Régimen Jurídico y Función Pública de la Diputación de Bizkaia. Ya en 2003 fue elegido por José Luis Bilbao para asumir la responsabilidad de Acción Social en su gobierno foral. Para confirmar su trayectoria ascendente, avalado por la proyección de su condición añadida de portavoz, en junio de 2011 fue nombrado diputado de Presidencia, convirtiéndose en la mano derecha de Bilbao hasta que Iñigo Urkullu le reclamó para su primer gobierno. Curiosamente, su sustituto, Unai Rementeria, es ahora el candidato del PNV para revalidar la Diputación de Bizkaia.

El proceso para la elección del candidato jeltzale a la alcaldía de Bilbao consta de dos vueltas. En la primera, que concluirá el 24 de octubre, la asamblea de cada una de las trece organizaciones municipales propondrán su candidato, que podría coincidir o no con el oficial. A partir de ahí, los candidatos elegidos en primera vuelta se someterán al Tribunal de Garantías, que comprobará la validez de la candidatura y solicitará la aceptación del interesado. En la segunda vuelta, las asambleas se posicionarán sobre la opción resultante y el ganador será ratificado el 25 de noviembre.