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Las mociones municipales a favor del 9-N dividen al PSC

Casi 300 concejales socialistas se desmarcan de la línea del partido

Los ediles Gabriel Colomé, Assumpta Escarp y Carmen Andrés en la votación en Barcelona.
Los ediles Gabriel Colomé, Assumpta Escarp y Carmen Andrés en la votación en Barcelona.

La oleada de mociones municipales en favor de la consulta del 9-N están reflejando cómo el soberanismo ha fracturado al PSC. Decenas de concejales socialistas de los Ayuntamientos catalanes están respaldando o se están absteniendo en las votaciones para dar apoyo a la organización del referéndum en contra de la línea oficial del partido. El llamamiento realizado por la Asociación de Municipios de Cataluña y la Asociación de Municipios por la Independencia para convocar los plenos ha sido atendido por 824 de los 947 Ayuntamientos catalanes (un 88% del total). Las mociones debatidas hasta ahora en 92 consistorios con presencia del PSC, en su mayoría pequeños y medianos, arrojan este resultado: 195 ediles socialistas han votado a favor, 95 se han abstenido y 57 en contra.

Los ediles de 92 municipios han apoyado la moción o se han abstenido

Maurici Lucena, portavoz del PSC, ha desdramatizado esa división apelando a las múltiples realidades municipales. La estrategia de los socialistas pasa ahora por sobrellevar esta crisis territorial, que cristalizó hace una semana también en el Parlament cuando dos de los entonces 19 diputados del PSC —vuelven a ser 20, tras la renuncia al acta del crítico Joan Ignasi Elena— se alinearon con el bloque soberanista en favor del 9-N. Miquel Iceta, primer secretario de los socialistas, ha rechazado imponer sanciones a los parlamentarios, a diferencia de su antecesor, Pere Navarro.

El PSC, que apuesta por una consulta pactada con el Gobierno central y una reforma constitucional, ha optado por registrar en algunos Ayuntamientos mociones alternativas y confía en que la del 9-N no prospere en los grandes Consistorios del área metropolitana, su principal bastión, que se distingue por ser fiel al aparato. Ha sido el caso de Sant Boi o Rubí,  donde, en este caso, el voto de calidad de la alcaldesa socialista Carme García decantó la balanza en contra de la moción. Barcelona abrió simbólicamente la oleada de mociones y, sin embargo, solo tres de 12 ediles del PSC participaron en la votación —y lo hicieron en contra—, como forma de protestar por no aceptarse a que no fuera debatida una moción de corte federalista.

El 88% de los Consistorios de Cataluña debatirá la propuesta soberanista

Pero en el resto de Cataluña es un caos hasta el punto que en muchos consistorios los ediles socialistas votan divididos. No fue el caso de los regidores del PSC de Vilanova, Vilafranca, Olot, Roses, Sitges o Parets del Vallès que han apoyado el texto, de la misma forma que lo han suscrito decenas de ediles de las comarcas de Girona o de la zona del Ebro, en Tarragona. Y la abstención del PSC en Mataró o Reus ha sido vital para que el texto prosperara. Nadie duda de que los socialistas de Girona capital, encuadrados en el sector crítico, votarán mañana a favor de la moción. En Lleida, los soberanistas y el PSC quieren consensuarla. En Tarragona, podría votarse mañana. Las Diputaciones de Lleida y Girona ya lo han aprobado.

Por otra parte, Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, y Josep Antoni Duran, líder de Unió, coincidieron ayer en que Cataluña debe ocupar “la centralidad” de la vida política una vez se conozca el desenlace del referéndum. Duran aceptó que, como mínimo, la propuesta de reforma federal del PSOE contribuye a aliviar la tensión territorial. Sánchez pidió a Rajoy que tome alguna iniciativa. “Su inmovilismo no garantiza la unidad de España”, avisó, informa Anabel Diez.