Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Debate del estado de la comunidad

Díaz denuncia el castigo de Rajoy a Andalucía por la financiación

La presidenta de la Junta acusa al Gobierno central de "atropellar" a la comunidad para impedir su gestión y beneficiar a otras comunidades

Díaz denuncia el castigo de Rajoy a Andalucía por la financiación Ampliar foto

Susana Díaz ha denunciado en el Parlamento andaluz la “agresión” y el “castigo” que propina el Gobierno central a esta comunidad con la financiación autonómica. El objetivo sería impedirle demostrar que es posible otra forma de gobernar. En su primer debate del estado de la región, la presidenta andaluza ha abierto un frente a Mariano Rajoy a cuenta de las transferencias del Estado y ha anunciado la presentación de un recurso ante los tribunales de justicia por el “incumplimiento” de la ley de Financiación y la negativa a acometer la reforma del modelo este año. Según las estimaciones del Gobierno andaluz de coalición, Andalucía ha dejado de percibir desde 2009 unos 8.000 millones de euros por varios conceptos presupuestarios, bien a través de inversiones, la liquidación del sistema de financiación o el Fondo de Compensación Interterritorial.

“Es inadmisible e intolerable que por razones partidistas, por motivos políticos, se castigue a todo un pueblo como el andaluz. Y yo tengo la obligación de oponerme a esa forma de hacer las cosas y de denunciarla”, ha sostenido en su intervención inicial.

Nunca como hasta este miércoles las críticas de Díaz al Gobierno central habían sonado tan contundentes. La socialista ha hablado de “desprecio”, “maltrato”, “castigo” y “agravio” a Andalucía. Según ella, “parece como si se pretendiera ahogar” a esta comunidad, sin atender a lo que aporta Andalucía “a la unidad del país”.

La socialista ha acompañado esta argumentación con datos recientes, en la réplica al grupo popular. En la previsión de liquidación del sistema de financiación de 2013, que figura en el anteproyecto de ley de Presupuestos del Estado para 2015, Andalucía tendrá que devolver 426 millones de euros, mientras que otras comunidades como Cataluña o Valencia recibirán 163 y 588 millones más, respectivamente, gracias a los recursos procedentes del fondo de convergencia. Díaz ha asegurado que estas cifras responden a los “acuerdos de trastienda” de Rajoy con los presidentes catalán y valenciano.

Todos los contratos de la Administración serán públicos antes de marzo

Díaz ha hablado de “trampa” y “escándalo” y ha comparado esta situación a cuando el Gobierno de José María Aznar no contabilizó a 400.000 andaluces a la hora de fijar la financiación de la comunidad. “Levantaré la voz donde haga falta contra este atropello a Andalucía”, ha subrayado. De manera inmediata, la Junta pedirá la convocatoria de la comisión mixta de Asuntos Económicos.

Este asunto, junto con su enfático compromiso de lucha contra la corrupción, fueron las principales coordenadas de su discurso, pero Díaz también ha introducido algunas dudas sobre la duración de su mandato por un posible adelanto electoral. Izquierda Unida, su socio de Gobierno, esperaba una declaración contundente de la presidenta de la Junta en favor de agotar la legislatura. Pero, en cambio, ha dejado abierta esa puerta si se ve imposibilitada a desarrollar su programa por el “castigo” del Gobierno central.

Díaz lo ha dicho de esta forma: “Yo no me quiero encontrar en una situación en la que, por falta de posibilidades de desarrollar en su integridad mi programa, la acción del Gobierno se pueda distanciar de las expectativas de cambio y mejora de la inmensa mayoría de la sociedad andaluza, que anhela nuevos horizontes de progreso”. ¿Qué significa esta frase? Fuentes del Gobierno han asegurado a EL PAÍS que esta reflexión significa que “no cierra ninguna puerta” al adelanto de unas elecciones que tocan en la primavera de 2016. La presidenta ha subrayado que no está “para contemporizar ni para aferrarse” al cargo.

El debate sobre el adelanto electoral lo sacó a la palestra la propia Díaz al inicio del curso político en el supuesto de que no haya acuerdo con IU sobre las cuentas de 2015. Pero esta hipótesis de ruptura entre los socios parece cada vez más lejana. La propia Díaz lo ha descartado este miércoles: “Va a haber Presupuesto y si hay dificultad hay que mirar al palacio de La Moncloa y no a San Telmo”. Y el portavoz de IU, José Antonio Castro, ha reiterado la apuesta de su grupo por la estabilidad del Gobierno. Socialistas e IU están de acuerdo en incluir en las cuentas del año próximo dos compromisos mayores: el abono de los complementos de la paga extra a los empleados públicos y la restitución al 100% del salario de 8.000 profesionales de la sanidad. Ambas iniciativas suponen unos 400 millones de euros.

Para anticipar elecciones, Díaz debería explicarlo con mucha claridad y unas elecciones no implicarían que cambiase la financiación de la comunidad, ya que Rajoy seguiría al frente del Gobierno central. Ambos argumentos se escuchan en las filas del PSOE y de Izquierda Unida.

El PP asegura que la corrupción es el "talón de Aquiles" de Díaz

Como ya hizo en su investidura, Díaz ha empezado desde el primer minuto hablando de la corrupción, “uno de los principales problemas de España”. En este terreno, ha destacado las reformas normativas aprobadas sobre el control de fondos públicos o la revisión de los expedientes de los cursos de formación, pero ella misma los ha considerado insuficientes. “Queda trabajo por hacer, investigaciones por completar, obligaciones que exigir, responsabilidades por señalar, modificaciones normativas por desarrollar”.

En este terreno, el Gobierno andaluz anticipará la aplicación de la ley de Transparencia para que antes del próximo mes de marzo todos los contratos y subvenciones de la Junta públicos. Díaz ha retado a los Ayuntamientos —el PP gobierna las ocho capitales— a hacer lo mismo.

El PP ha convertido la corrupción en el argumento central de su crítica al año de Díaz. El debate no lo llevó el portavoz del grupo, Carlos Rojas, sino la número dos del partido y secretaria general, Dolores López Gabarro. Así lo quiso el presidente del PP, Juan Manuel Moreno, quien ha seguido el debate desde la tribuna ya que no tiene acta de diputado, como tampoco la tiene el coordinador de IU, Antonio Maíllo, que también ha seguido la sesión desde la zona de invitados.

“La corrupción es su talón de Aquiles, porque destapar la corrupción es destapar a su partido y destaparla a usted”, ha señalado López Gabarro, a quien “no le vale” que Díaz argumente que ella no estaba en el Gobierno cuando ocurrió el caso de los ERE o el de los cursos de formación. La popular ha asegurado que Díaz fue la mano derecha de José Antonio Viera, señalado por la juez Alaya en el caso de los ERE, en el PSOE de Sevilla “cuando se desviaron las ayudas sin control a la Sierra Norte de Sevilla”. Viera fue consejero de Empleo entre 2000 y 2004 y Díaz fue secretaria de Organización del PSOE de Sevilla años más tarde posteriormente.

Para la popular, Díaz ha perdido en un año la “credibilidad” para luchar contra la corrupción y ha asegurado que las medidas para combatirla son insuficientes porque, según ella, “el miedo la paraliza”. Dicho esto, ha tendido la mano a la presidenta andaluza para poner fin a la corrupción, al fraude y al descontrol, pero “con hechos”.

El otro argumento central del PP ha sido presentar a Díaz como una presidenta a “tiempo parcial”, más preocupada por su proyección personal que por presidir una comunidad de más de ocho millones. “Se la han acabado las ganas de trabajar por los andaluces, a usted no le gusta Andalucía”, le ha afeado. Según la popular, Díaz tiene “un pie” en Andalucía y “otro en Madrid” y ejerce una presidencia personalista.