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EL ENCAJE DE CATALUÑA EN ESPAÑA

Los socialistas y Unió rechazan el frente antisoberanista del PP

Cospedal llama a crear una “gran coalición para defender a Cataluña dentro de España" y frenar a Artur Mas

El PP catalán tenía guardado un as en la manga para su conferencia política que concluye hoy, a cinco días de la Diada, bajo el lema Los catalanes somos gente legal. La secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, inauguró la conferencia alertando de los peligros de la independencia y ofreciendo un antídoto electoral al proyecto que encabeza el Gobierno de Artur Mas: la creación de una “gran coalición” en Cataluña, formada por todos los partidos que rechazan la independencia: Unió, PSC, Ciutadans y UPyD.

“Tenemos los brazos abiertos para formar una gran coalición”, proclamó Cospedal, que fue enumerando uno a uno los partidos con los que quiere sumar: empezó con Ciutadans, formación que le come el terreno al PP en Cataluña; continuó con UPyD, que cuenta con ínfimo respaldo en la comunidad; siguió con Unió Democràtica, que pese a estar federada con Convergència —y tener presencia en el Gobierno de Mas— rechaza la independencia. Y acabó con el PSC, la marca de los socialistas catalanes, que busca reubicarse en el espacio político

A todos ellos les lanzó un mensaje: “Por encima de ideologías, lo primero es defender a Cataluña dentro de España”. Cospedal consideró que la labor de esa gran coalición debería ser “defender a todos los que en Cataluña piensan que pueden ser catalanes y españoles porque nos hace más grandes”. La dirigente popular reiteró en varias ocasiones que el PP quería mostrar con su oferta su “generosidad y responsabilidad” para defender la permanencia de Cataluña en España. “Entre todos podemos ofrecer un Gobierno, que es lo que los catalanes necesitan”. Pese a que el Gobierno central conocía la propuesta de Cospedal, su presidente, Mariano Rajoy, le quitó importancia, informa Miguel González: “Podemos seguir trabajando conjuntamente. No es ninguna novedad”.

La propuesta de Cospedal no llegó viva a la noche, puesto que todos los partidos, excepto UPyD, la rechazaron. Los socialistas lo hicieron por partida doble. El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, se apresuró a tuitear su rechazo: “Es hora de rehacer puentes y no de crear frentes”. En la misma línea se pronunció el PSOE. Su secretario de Acción Política y Ciudadanía, Patxi López, atribuyó la propuesta de gran coalición a un intento de “echar a otros su propia responsabilidad y ocultar su propio fracaso”. López sostuvo que el frente de partidos propuesto por el PP solo supondría “levantar otra trinchera para un enfrentamiento sin fin”.

Con el cambio de líderes en Cataluña y en España, los socialistas han optado por tender la mano a Artur Mas para que dé marcha atrás en el proyecto soberanista y se sume a la propuesta de reforma federal que defiende el PSOE. Se lo propuso Iceta en el Parlament y se lo reiteró el líder socialista, Pedro Sánchez, en la reunión que esta misma semana mantuvo con él en la Generalitat.

El PSOE reiteró, por boca de López, que la consulta “fractura la sociedad catalana”, una brecha que se agrandaría más de crearse la gran coalición. Los socialistas rechazan que se formen dos bloques en Cataluña, una idea que seduce a los que defienden unas elecciones plebiscitarias para sustituir a la consulta. Las plantean como unos comicios en los que haya dos frentes: el independentista y el partidario de seguir en España.

Unió se tomó su inclusión en el bloque propuesto por Cospedal prácticamente como una ofensa. Los democristianos son el único partido citado por el PP que está a favor de la consulta del 9 de noviembre, pero los populares no desaprovechan cualquier ocasión para recordar la división interna en CiU. El líder de Unió, Josep Antoni Duran, usó Twitter para responder: “No saben la diferencia entre un huevo y una castaña”, dijo Duran, que remachó: “Continúan sin entender nada”. El vicesecretario general de Unió, Toni Font, completó la crítica subrayando la unión entre los socios: “CDC y UDC compartimos el compromiso electoral de hacer una consulta amparada en la legalidad”.

Tampoco Ciutadans compró la propuesta de Cospedal, aunque en su rechazo pesaron otros motivos. Albert Rivera, también en Twitter, aseguró que la formación trabaja para crear una mayoría alternativa en Cataluña, pero apostilló que los escándalos de corrupción que rodean a PP y PSOE harían imposible la coalición: “Sería inviable hoy que C’s fuera en misma lista electoral que el partido de Bárcenas o el de los ERE. Es regeneración, no degeneración”

El único partido que está dispuesto a sumar esfuerzos con el PP es el que menos implantación tiene en Cataluña, UPyD, que precisamente hoy debatirá si busca acuerdos con Ciutadans. “UPyD no escatimará esfuerzos para defender la legalidad y a los ciudadanos catalanes, a los que su Gobierno les priva de libertad”, apuntó Rosa Díez, que en su reunión de esta semana con Rajoy —en la que no se habló de esta propuesta— se comprometió a ayudar al Gobierno central a frenar el independentismo en Cataluña.

La coalición propuesta por Cospedal es solo uno de los vértices de la estrategia del PP para frenar el independentismo. En la primera jornada de la conferencia catalana, el partido mostró sus argumentos, subrayando la dedicación del Gobierno a Cataluña. Cospedal puso el foco en el dinero prestado a la Generalitat, que calculó en 40.000 millones de euros. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, la secundó anunciando que la comunidad recibirá el año que viene 1.720 millones de euros de liquidez adicional, dentro de los 5.092 millones a repartir en el conjunto de las comunidades autónomas.

Las alabanzas a la gestión del Gobierno central fueron acompañadas de críticas a la gestión de Mas, al que Cospedal definió como “dedicado a la ilegalidad”. La secretaria general del PP también dedicó duras palabras al movimiento independentista, al que tildó de totalitario: “El independentismo catalán quiere que todos seamos iguales, porque el que no piensa igual es enemigo de Cataluña. Eso no es ser un país. Eso es el totalitarismo, es la dictadura encubierta”.

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