Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Convergència asume que no tiene más opción que obedecer al Constitucional

Un consejero de la Generalitat reconoce el papel de “árbitro” del alto tribunal

Homs, durante la presentación de los actos de la Diada. Ampliar foto
Homs, durante la presentación de los actos de la Diada.

La consulta independentista del 9 de noviembre empieza a tensar como nunca las costuras de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), el partido que lidera el presidente de la Generalitat, Artur Mas. Si anteayer fue su número dos, Josep Rull, quien prometió con contundencia “poner las urnas” en cualquiera de los escenarios, el consejero de Territorio y Sostenibilidad, Santi Vila, quien milita en la misma formación, sugirió ayer que no se celebre la consulta si la anula el alto tribunal.

Vila reconoció el papel de “árbitro” que juega el Constitucional y advirtió de que “la alternativa a no respetar la ley es la inseguridad y la incertidumbre”. Esa es la idea que cada vez va calando más en el partido. El propio Mas la comparte en privado y ya ha anunciado a interlocutores políticos que no sacará las urnas a la calle si el Constitucional suspende, como parece probable, la consulta, aunque públicamente y a través de Rull haya de calmar a las bases soberanistas de su partido y a Esquerra Republicana, que anunció que romperá con CiU si no se celebraba el referéndum. “Somos gente seria y cumpliremos los compromisos”, enfatizó el miércoles el coordinador general de CDC.

El cruce de declaraciones de Rull y Vila pone en evidencia las dos almas que anidan en el seno de Convergència: la soberanista y mayoritaria, actualmente en la dirección, y la nacionalista, que guió la política del partido hasta que Mas lanzó su órdago.

Mas hará por vez primera una ofrenda floral en el bastión independentista

Si este equilibrio interno en Convergència no resulta fácil, menos aún lo es en el seno de la federación nacionalista, en la que el otro partido, Unió, se ha mostrado más moderado con la consulta. De ahí las advertencias que continuamente ha lanzado su líder, Josep Antoni Duran, o incluso la vicepresidenta de la Generalitat, Joana Ortega, quien el pasado 12 de agosto vino a sugerir que el referéndum debería aplazarse si el Constitucional impugna la convocatoria. Esas declaraciones siempre son replicadas por Esquerra, socio parlamentario de CiU, y obligan a Mas, a su Gobierno y a otros dirigentes de CDC a templar la situación e insistir en que se celebrará la consulta. Eso es lo que hizo Rull el miércoles, después de la amenaza de ruptura lanzada por el presidente de Esquerra, Oriol Junqueras.

Pero en la Generalitat hay consejeros de diferentes sensibilidades políticas, como Vila, quien ayer no tuvo reparos en desmarcarse de Rull. “En un Estado de derecho es muy importante que todo el mundo, desde la ciudadanía de base hasta, lógicamente, su Gobierno siempre tengan cuidado de ser muy respetuosos con la ley que ampara a todos”, indicó en una entrevista en TV-3.

Mientras, la Generalitat y el Parlamento autónomo presentaron ayer los actos de lo que calificaron como una Diada “excepcional”. Este año se ha suprimido el acto festivo del 11 de septiembre para favorecer la manifestación independentista que se celebrará por la tarde en Barcelona y que pretende atravesar la ciudad formando una “V”. Por primera vez, Mas y la presidenta del Parlamento catalán, Núria de Gispert, realizarán el día 10 una ofrenda floral en el Fossar de las Moreras de Barcelona, lugar donde se congregan cada años los grupos independentistas radicales.

Opiniones cruzadas

  • Santi Vila (CDC). 7 de agosto. “Los que tenemos responsabilidades institucionales sabemos que este tipo de iniciativas [la consulta], para que tengan interés y no sean simplemente un divertimento, se tienen que hacer con solvencia y garantías”.
  • Joana Ortega (Unió). 12 de agosto. “Yo trabajo por este 9 de noviembre, y si no, habrá otro 9 de noviembre (...). No le puedo decir si será en febrero, pero un recurso no mata nada, lo aplaza, no mata el ansia de los catalanes de votar”.
  • Artur Mas. 13 de agosto. “No hay planes a, b, c, d o e. Solo hay uno, que es votar”
  • Joana Ortega. 14 agosto. “El Gobierno y yo trabajamos para que se pueda votar el 9 de noviembre”.
  • Josep Rull (CDC). 27 de agosto. “Pondremos las urnas. Nosotros somos gente seria y cumplimos los compromisos”.
  • Santi Vila (CDC). 28 de agosto. “Hay que ser cuidadosos, porque si nos lo llevamos todo por delante, la pregunta es qué nos queda”.