El Consell embiste a la Acadèmia y la enreda con el debate catalán

El consejero de Gobernación reabre el conflicto lingüístico a costa de la entidad Josep Palomero pide “más respeto” a una institución de la Generalitat”

El Consell vuelve a llevar la lengua a la arena política, para mezclarla con otras supuestas señas de identidad, como los festejos taurinos, e incluso con la financiación autonómica. El consejero de Gobernación y Justicia, Luis Santamaría, embistió ayer a la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), sin venir a cuento, en el marco de una visita oficial a las fiestas de Xàtiva. Dio por hecho que había dejado de ser una “academia de la lengua valenciana” por no defender “a ultranza” el valenciano “como principal seña de identidad del pueblo” del mismo nombre.

En un contexto de calma lingüística, Santamaría se expresó así ante un corro de periodistas, al pedírsele su opinión sobre el hecho de que hayan pasado seis meses desde que se publicó el nuevo Diccionari de la AVL sin que esta haya cambiado la definición que recogía de valenciano y que dice así: “Idioma románico hablado en la Comunidad Valenciana, en Baleares, Cataluña y otros territorios de la Corona de Aragón y que también recibe el nombre de catalán”. Las declaraciones circunstanciales adquirieron alcance oficial al verterlas en un comunicado en las que el consejero acusaba a la ilustre institución de “cruzar el Rubicón que separa la defensa de la singularidad del valenciano, de un proceso de integración lingüística y cultural que no es compartido ni está amparado por la mayoría de la sociedad valenciana”.

Santamaría enredó a la Acadèmia en el conflicto político catalán en curso, al que se refirió como “un proceso de ruptura del modelo constitucional a nivel nacional”, en lo que cabe interpretar como un guiño a su presidente, que otorgó meses atrás a la Comunidad Valenciana el papel de “dique de contención” de la “expansión independentista” de Cataluña en una conferencia de la Fundación FAES, vinculada al PP. El consejero consideró “contradictorio que instituciones que tienen rango estatutario como la AVL se alejen de la función que el Estatut d’Autonomia le atribuye: la de velar por nuestra lengua y defender su identidad”. En realidad, el Estatut dice que la AVL es la “institución de la Generalitat” que tiene por función “determinar y elaborar, en su caso, la normativa lingüística del idioma valenciano” y que su normativa es “de aplicación obligatoria en todas las Administracions públicas” valencianas.

Preguntado por este diario, el vicepresidente de la AVL, Josep Palomero, consideró a título personal que “los contenidos de la carpeta que ayer volvió a abrir” Santamaría “están felizmente superados” desde la reunión que mantuvieron los consejeros Ciscar, Català, el presidente de la institución, Ramón Ferrer, y él mismo, donde “el tema quedó aclarado”. Palomero estimó que el consejero de Gobernación actúa como “un verso suelto” del Consell al “iniciar por su cuenta la campaña electoral utilizando una institución de la Generalitat a la que debería mostrar mayor respeto”.

Santamaría ya se encarnó en adalid de las señas de identidad al referirse el mes pasado a los bous al carrer como un “sentimiento profundamente arraigado en el pueblo valenciano” y subrayar su “compromiso total” con los festejos taurinos hasta el punto de “protegerlos y ampararlos sin complejos”.

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