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Pescanova aprueba unas cuentas con un agujero patrimonial de 2.237 millones

La consultora BDO se declara “uno más a los que engañó” el consejo de administración anterior de la compañía. La planta de Mira opera al 50% y precisa una “inyección relevante” de dinero

Pescanova aprueba unas cuentas con un agujero patrimonial de 2.237 millones

A solo unos meses de que la banca entre en el consejo de administración de Pescanova, su junta de accionistas ha aprobado hoy con una mayoría de casi el 82% las cuentas reformuladas de 2012 y 2013, en las que lejos de haberse producido el beneficio del que hablaba el anterior equipo directivo, presidido por Manuel Fernández de Sousa, se registraron unas pérdidas que han puesto a la compañía contra las cuerdas. Así, de acuerdo con el informe aprobado, 2013 se cerró con pérdidas de 719 millones de euros, que en 2012 ascendieron a 790 millones. El agujero patrimonial de 1.487 en este año se situó en 2.237 el pasado ejercicio.

La consultora que auditó aquellas cuentas que finalmente se revelaron falsas fue BDO, compañía que fue “uno más de los que engañó” el anterior consejo de Pescanova, según ha afirmado uno de sus representantes en la junta. Según ha sostenido, BDO tuvo que informar las cuentas de 2011 con documentación de “compras y ventas falsas, empresas fantasmas, sociedades triangulares y todo falseado”. “El auditor fue uno más a los que se engañó, igual que a los accionistas o a la banca, porque en aquellas cuentas había una parte ficticia”, ha añadido.

En la reunión de esta mañana, más del 36% del capital ha dado su respaldo a la reducción a cuatro del número de consejeros de la compañía y la ratificación de los designados por cooptación, por lo que el consejo de administración queda integrado por Fernando Herce (Iberfomento), Alejandro Lagarda, César Mata y Diego Fontán.

Herce ha explicado, a pregunta de uno de los accionistas presentes en la reunión, que la elección nuevamente de BDO como auditor de cuentas, a pesar su imputación por avalar la contabilidad de la compañía, se debió a exigencias de la CNMV, que ofreció un plazo de tiempo muy reducido para reformular cuentas. Pescanova debía encontrar un auditor “que pudiera desenmarañar” las cifras de la empresa en ese plazo, y “el único que podía dar su opinión” en ese tiempo era BDO, ha asegurado. Herce ha añadido que Pescanova buscará otro auditor.

Otro de los asuntos sobre los que ha debatido la junta de accionistas ha sido la ruinosa inversión en la planta acuícola de Mira (Portugal), de la que los administradores concursales han confirmado que funciona a la mitad de su capacidad y que sería necesaria “una inyección relevante de capital” para poder reactivarla. Dicha planta sigue bajo la gestión de Pescanova, pero sobre ella pesa una importante deuda, en su mayoría con entidades financieras lusas, con las que se está negociando, según añadieron los administradores Santiago Hurtado y Senén Touza.

Un representante de Cartesian, propietario del 5% de las acciones, ha presentado una propuesta para incluir dos puntos en el orden del día orientados a lograr un puesto en el nuevo consejo en representación de los accionistas minoritario. Pero sus propuestas no han obtenido el respaldo necesario para ser aprobadas.

Cartesian ha formulado también que se emprendas “acciones sociales de responsabilidad” contra el consejo que en 2012 aprobó las cuentas del año anterior y del que en febrero de este año “incumplió su obligación” de convocar una junta solicitada por el 5% de las acciones, pero también en este caso sus iniciativas se han rechazado.