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El Supremo confirma la pena de prisión para el asesor Iñaki González

El Alto Tribunal desetima sus demandas y ratifica la sentencia de la Audiencia

Iñaki González prestando declaración en la Audiencia Provincial de Bizkaia
Iñaki González prestando declaración en la Audiencia Provincial de Bizkaia

El Tribunal Supremo ha ratificado la sentencia de la Audiencia Provincial de Bizkaia que condenaba al asesor fiscal Iñaki González, de IG Asesores, a cuatro años y nueve meses de prisión por apropiación indebida de los fondos de Talleres La Casilla, una pyme a la que prestaba servicios —cobró 961.106,88 euros por cuatro años de trabajo— y que acabó quebrando. La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Bizkaia le condenó además al abono de 672.197,7 euros, al considerar acreditado que es el autor de un delito continuado de “apropiación indebida en concurso medial”, con un “delito continuado de falsificación” en documento mercantil.

El Supremo ratifica la tesis de la acusación de que mientras Talleres La Casilla (TLC) firmó pagarés a Ignacio González para el pago de impuestos por más de 0,9 millones de euros, el asesor no sólo no lo hizo sino que, “distrajo” tres cuartas partes del dinero de forma ilícita. Curiosamente, las cantidades recibidas supusieron la mitad del pasivo —1,8 millones— con el que TLC entró en concurso de acreedores unos años después, y después liquidó. 

Falsedades para

ocultar las

apropiaciones

El Alto Tribunal ha desestimado los argumentos del asesor que intentó en su recurso restar importancia probatoria al libro mayor de contabilidad de IG Asesores, en el que figuraban facturas falsas con numeración diferente, y realizadas por posterioridad para acreditar que los 0,9 millones habían sido facturados por servicios prestados. La sentencia original ratificada describía como “las falsedades mercantiles perpetradas [por González] tuvieron como objetivo ocultar las apropiaciones ilícitas que se estaban realizando, permitiendo al tiempo la prosecución de las sucesivas”.

González, que seguramente va a recurrir al Constitucional, hasta agotar todos los recursos posibles, podría seguir después el camino de su amigo, Juan Ramón Ibarra, el ex jefe de la Inspección de Bizkaia que. Tras ser condenado a cuatro años y seis meses, por falsedad continuada en documento oficial, fue excarcelado dos meses después de entrar en la cárcel de Basauri al serle concedido de forma extraordinaria, el tercer grado. Instituciones Penitenciarias interpretó que concurrían en Ibarra una reinserción demostrada y un reconocimiento social en el ámbito donde se desenvuelve, es decir, en Bilbao.