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El ‘caso Adif’ partió de un error en un presupuesto inicial

Un “cero de más” llevó a los acusados a falsear certificaciones para lucrarse

Una tuneladora en la estación del AVE de la Sagrera.rn Ampliar foto
Una tuneladora en la estación del AVE de la Sagrera.

Un error de un “cero de más” es el origen de la presunta trama de malversación de caudales públicos en las obras del AVE en el tramo entre La Sagrera y el Nus de la Trinitat de Barcelona. Los agentes trabajan con la hipótesis de que una equivocación en la elaboración del proyecto y del presupuesto de esas obras acabó sirviendo como excusa para que funcionarios de Adif imputados y directivos de Corsan —la adjudicataria— se pusiesen de acuerdo para presentar falsas mediciones que permitiesen crear artificiosamente un exceso de facturación, y así lucrarse, según fuentes del caso.

En concreto, el presupuesto recogía por equivocación un cero de más en la partida relacionada con el transporte de tierra, que se calcula en metros cúbicos por kilómetros. Al percatarse, los implicados de Adif y Corsan, en lugar de subsanar el error, presentaron, presuntamente, falsos peritajes y facturas para equiparar los trabajos a las cifras presupuestadas. Los investigadores constataron que algunos de los movimientos de tierra que Corsan aseguró que se habían hecho en un día, en certificaciones anteriores habían requerido de dos o tres meses.

El caso Adif arrancó a raíz de la denuncia de la subcontrata de Corsan responsable de los movimientos de tierras en esa obra. La empresa denunció a la fiscalía condiciones abusivas en los contratos con Corsan y explicó que tuvo que pagar un viaje a Aspen (Colorado) al que acudieron directivos de Adif. La empresa se gastó 14.000 euros, que ingresó en dos tandas de 8.466 y 5.462 euros a las cuentas de los hoteles Jerome y St. Regis, en Austin, el 30 de enero de 2008, presuntamente por orden de Corsan. El viaje se realizó en febrero, y las obras se adjudicaron a Corsan en marzo. Para la juez, ese viaje pone en duda la “justicia de la adjudicación”.

Todas las reservas se hicieron a nombre del delegado de Corsan Eduardo P. Pero junto a él viajaron a Austin los funcionarios de Adif Mauro B., Carlos P. y Jaime G. L. Este último era el director de obras de la línea noreste del AVE y ejercía como mano derecha del director de esa misma línea, Rafael R. G., que desde enero es un alto cargo de la empresa pública.Todos ellos y el resto de detenidos (hasta 10) permanecen imputados por malversación de fondos públicos, cohecho y falsedad documental.

Pero no fue el único viaje que sufragó el denunciante. La Fiscalía Anticorrupción investiga otro desplazamiento, el 21 de diciembre de 2009, del imputado Jaime G. L., un billete de ida y vuelta de Barcelona a Viena, por 839 euros.

El 5 de mayo, la Guardia Civil irrumpió en las sedes de Adif y de Corsan, en Madrid y Barcelona. Y detuvo también dos personas de las empresas que controlan las ejecuciones de obra: la pública Ineco y la privada Inocsa. Un informe realizado por Inocsa intervenido desvela que un 5% de las obras presupuestadas se había pagado y no estaba ejecutado.