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Todos los partidos recelan del plan de autogobierno que plantea Urkullu

Los socialistas exigen “claridad” al ‘lehendakari’ y le proponen un modelo federal

El portavoz del PSE-EE en el Parlamento Vasco, José Antonio Pastor, atiende en Bilbao a los periodistas.
El portavoz del PSE-EE en el Parlamento Vasco, José Antonio Pastor, atiende en Bilbao a los periodistas.

Debate sobre el modelo de Estado y sobre la relación de este con las comunidades autónomas sí, pero no con las soluciones del PNV. El PSE insistió ayer a través de su portavoz parlamentario, José Antonio Pastor, en su invitación a los nacionalistas para ahondar en la propuesta de reforma constitucional con una solución federalista, mientras que el dirigente del PSOE Óscar López señaló que “fomentar diálogo sí, lo que propone el PNV no”.

La invitación, después de que Iñigo Urkullu apuntara a un sistema confederal durante el Aberri Eguna, fue acogida con críticas hacia el PNV, su socio en materia socioeconómica y también en el texto base de la ponencia de autogobierno. Los socialistas insisten en reclamar claridad, y no la “confusión” y las “cáscaras vacías” que entiende que se vertieron durante el Aberri Eguna, a un PNV que en el Parlamento se refiere sin tapujos a conceptos como el derecho a decidir, aunque el lehendakari evitó esos términos el pasado domingo.

El ministro de Asuntos Exteriores ofrece diálogo, pero “dentro de la ley”

Desde el Gobierno, los peneuvistas modulan su mensaje. En las últimas semanas, coincidiendo con el redoble del debate sobre el proceso catalán tanto ante la sentencia del Tribunal Constitucional como ante el debate en el Congreso sobre un cambio de manos en la competencia para convocar la consulta, lo han hecho con una mayor contundencia contra el Gobierno central, hacia el que Urkullu ha alzado la voz para dejar claro que no quiere que Madrid olvide el flanco vasco, sumergido en un proceso estudiadamente pausado a través de la ponencia de autogobierno.

Un foro parlamentario sobre el que el popular Borja Sémper se sintió engañado, por entender que a los peneuvistas “les ha faltado poco tiempo” para saltarse la intención expresada por su presidente, Andoni Ortuzar, de “no buscar el enfrentamiento político” ni profundizar en las diferencias con el resto de partidos. De poco sirvió al portavoz parlamentario del PP que Urkullu no hablara del derecho a decidir y dejara claro el pasado fin de semana en distintos medios de comunicación que no busca la independencia. El político popular cree que aún “estamos a tiempo” de encauzar la situación y reclamó “sensatez”, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, tendió la mano al jefe del Ejecutivo autonómico, dispuesto al diálogo que el lehendakari reivindica aunque siempre dentro de los márgenes de la legalidad. Urkullu quiere que Euskadi siga la estela escocesa y también que el proceso catalán se acerque a ese modelo. En las palabras de ambos partidos, socialistas y populares, el lehendakari solo vio ayer, en un comentario a través de las redes sociales, “críticas y lecciones de quienes no respetaron el acuerdo alcanzado con Cataluña, para los que nunca es el momento oportuno para hablar de un nuevo estatus para Euskadi, de quienes su partido en Madrid no pierde oportunidad para vaciar de contenido nuestro actual Estatuto”. Urkullu reclama desde hace meses “respeto” a Madrid ante lo que pueda salir de la ponencia de autogobierno a finales de 2015 o principios de 2016.

Atutxa: El modelo del PNV es “divergente” al de la izquierda ‘abertzale’

Lo que normalmente gusta a unos o a otros en función de dónde ponga el acento el PNV, ayer no pareció gustar a nadie. Sortu emitió un comunicado en el que cargó contra el PNV, en el que en las últimas semanas había observado un acercamiento hacia sus posturas. La izquierda abertzale y los peneuvistas tienen posturas “absolutamente divergentes” en este punto, ahondó la presidenta del PNV vizcaíno, Itxaso Atutxa: “Aquí no sobra nadie, tampoco ellos, pero no pueden excluir con su imposición a una parte de Euskadi que no se siente nacionalista”.

También tuvo palabras para el fiscal superior de Euskadi, Juan Calparsoro, que por la mañana había subrayado que Euskadi saldría de Europa si se declarara independiente — “Europa ha sido nuestro norte y nuestra brújula siempre”, había dicho el lehendakari el domingo en Bilbao, “nuestros problemas no se van a resolver en otro sitio más que en Europa”, añadió parafraseando al lehendakari Agirre—. Urkullu le reprochó que no ha escuchado “ni una sola palabra sobre el incumplimiento flagrante y sistemático” del Estatuto.