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El Tàpies más catalanista

El Museo Universidad de Navarra cede temporalmente la obra 'L'esperit català' para el programa La obra invitada

Una mujer mira la obra de Tàpies expuesta en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.
Una mujer mira la obra de Tàpies expuesta en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

El cuadro de Antoni Tàpies titulado L'esperit català (1971) (El espíritu catalán), la obra más comprometida políticamente con el catalanismo del artista, se expone desde este miércoles en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. La pieza, de fuerte carga política y que cobra actualidad ante la situación que se vive en Cataluña, se exhibe dentro del programa La obra invitada, en el que se muestran al público piezas de otras colecciones.

L'esperit català ha sido prestada por el Museo Universidad de Navarra. La obra formaba parte de la colección particular de Josefa Huarte. La obra de Tàpies formó parte de la donación que la coleccionista hizo al Museo Universidad de Navarra en 2008. El museo abrirá sus puertas al público en enero de 2015.

La pieza, que sobre un potente fondo amarillo con cuatro barras rojas verticales en el medio, evocando la bandera catalana, contiene palabras en mayúsculas como "Libertat", "Democracia", "Cultura", "Vertat" y el eslogan "Visca Catalunya". Junto a los grandes símbolos y eslóganes reivindicativos del catalanismo de finales del franquismo, el autor intercaló por toda la superficie del cuadro signos más mundanos, como un ojo, unos grandes labios y unos surcos rojos hechos con los dedos de sus manos, que festonean los bordes del cuadro.

La obra, de tres metros de largo por dos de alto, fue considerada, en palabras del intelectual y político mallorquín Josep Melía, un verdadero "manifiesto político" de Antoni Tàpies en las postrimerías del franquismo, cuando reivindicar libertad, democracia o la patria y cultura catalanas, era un acto de valor y rebeldía.

La pieza, según ha explicado el director del Museo Universidad de Navarra, fue vendida en una galería de París y adquirida en 1973 por Josefa Huarte, a quien le impresionó la fuerza visual y simbólica, el color y la textura, que transmite la obra de Tàpies. Pese a estar en propiedad de la coleccionista navarra desde 1973, la obra no se expuso al público en España hasta 1980.