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El Parlamento aprueba la primera ley española contra la homofobia

El PP apoya una norma que garantiza pagar las operaciones de cambio de sexo

La diputada del BNG, Carme Adán
La diputada del BNG, Carme Adán

El Parlamento gallego alumbró ayer la primera ley que se ha elaborado en España contra la discriminación de gays, lesbianas, transexuales e intersexuales. La norma salió adelante con los votos del Partido Popular, el PSdeG y Bloque. AGE y el Grupo Mixto que integra la diputada Carmen Iglesias decidieron abstenerse al considerar que el texto se queda corto. La proposición había sido registrada por los socialistas en junio de 2013 y ha requerido de muchos meses de trabajo y criba en la ponencia, incluidas consultas al Gobierno gallego.

El consenso final pasó por podar parte de su redacción primera, tal y como exigió el PP en sus enmiendas. De entrada, se suprime el régimen de sanciones que graduaba con multas de entre 150 y 500.000 euros los comportamientos de acoso o persecución que no lleguen a infringir el Código Penal. Pero el Valedor do Pobo mantiene las facultades para instar a la Xunta a actuar en caso de detectar casos de discriminación. A la norma, también por exigencia del PP, se le cayó el apellido y ya no incluye en su título la “visibilización” de estos colectivos sino simplemente su “no discriminación”. Pero la ley incluye deberes para la Xunta, que deberá incluir en el currículum de algunas licenciaturas universitarias relacionadas con la docencia asignaturas sobre educación afectiva y sexual. La sanidad garantizará operaciones de cambio de sexo siempre que esas intervenciones vengan avaladas con “criterios clínicos”. Y también preserva el derecho de adopción a las parejas homosexuales. A la hora de definir la familia, la norma cita “los matrimonios del mismo o distinto sexo”, una cuestión tabú hasta ahora para el PP, que llegó a recurrir sin éxito ante el Tribunal Constitucional la ley del Gobierno de Zapatero que reconocía este tipo de uniones.

Durante el último debate del proyecto en pleno, ayer reinó una cortesía inhabitual entre los portavoces del PP y de la oposición. La diputada del BNG Carme Adán se enfundó en la bandera arcoíris, que simboliza la lucha de estos colectivos, al subir a la tribuna. La portavoz socialista, Carmen Gallego, impulsora de la ley, destacó “la jornada histórica” vivida en la institución. El líder del partido, José Ramón Gómez Besteiro, destacó que se trata de legislar para convertir en normal “lo que la sociedad ya ve como normal”. La parlamentaria popular Marta Rodríguez-Vispo destacó que Galicia se sitúa “a la vanguardia en la protección efectiva de los derechos” y defendió que en una cuestión de tanta “trascendencia” como “la igualdad efectiva” de todos, los partidos tienen la obligación de apartar los intereses “partidistas” y ponerse de acuerdo. La portavoz de AGE Eva Solla replicó que no se trata de partidismo sino de un “texto descafeinado”.