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La Guardia Civil cree que Prat y Manté falsearon datos tras ser imputados

“Si lo ves bien, ¿se podría dar por válido?”, dijo la esposa del exdirector de Catsalut

Carles Manté durante su comparecencia ante la comisión de Sanidad del Parlament.
Carles Manté durante su comparecencia ante la comisión de Sanidad del Parlament.

“Los estoy haciendo de nuevo sobre la base. Quizás hago tres y él que escoja. Por eso quiero que lo leas y que corrijas lo que te parezca. Las fechas están bien”. El mensaje, vía WhatsApp, lo envió Maria C. a su esposo, Carles Manté, exdirector del Servicio Catalán de la Salud (Catsalut) el 3 de diciembre de 2013. Manté responde: “Ojo que han de coincidir con los que Innova debería tener archivados”. A partir de ese y otros documentos que figuran en el sumario del caso Innova, la Guardia Civil deduce que Manté y el principal implicado en la trama —el expresidente del Instituto Catalán de la Salud, Josep Prat— pudieron manipular, luego de ser imputados, contratos e informes que sirvieran para justificar los pagos presuntamente irregulares.

“No quedaría claro hasta qué punto los implicados pudieran haber aportado al procedimiento documentos modificados de manera interesada (...) En todo caso, si se concretara esta operativa, se podría haber incurrido en ilícitos de falsificación de documentos, así como de estafa procesal”, reza un informe del instituto armado que figura en la causa, y al que ha tenido acceso EL PAÍS.

Decenas de correos electrónicos entre los implicados —en especial, los enviados de Manté a Prat— ponen de relieve los esfuerzos de ambos por justificar la bondad de sus negocios y por preparar su defensa penal. Según los investigadores, Prat —que dirigía la sociedad municipal de Reus Innova al tiempo que presidía el ICS— utilizó ese conglomerado para pagar 720.000 euros a Manté entre 2007 y 2011. Por esos pagos, presuntamente injustificados, la Guardia Civil les detuvo en febrero de 2012 y registró sus domicilios. Desde entonces, permanecen imputados por media docena de delitos: malversación, estafa, tráfico de influencias, negociaciones prohibidas con funcionarios, blanqueo y contra la hacienda pública.

María C., la esposa de Manté, es de nuevo la que toma las riendas en un correo fechado el 10 de enero de 2010 y dirigido a Prat: “Te envío un contrato en bruto encontrado y que no está firmado y que podría servir. En rojo he marcado las diferencias con el otro contrato firmado (...) Si lo ves bien, y arreglas lo que te parezca conveniente, ¿se podría dar por válido?”

En ese mismo correo, la mujer adjunta los dos contratos en los que, efectivamente, se aprecian diferencias. En el contrato inicial (el firmado) el objeto es “la elaboración de estudios” sobre las estrategias a seguir por parte de Innova. En el contrato ulterior (no firmado) se habla, de forma más vaga y genérica, de “asesoramiento para la elaboración y la reflexión de nuevos modelos y políticas de salud”. En el primero, Manté firma “en su propio nombre” y, en el segundo, como administrador de su empresa, CCM Estrategias y Salud.

Los documentos llevan a la Guardia Civil a otra conclusión: “Todo parece indicar que Prat estaría coordinando la defensa de Manté, Batesteza [Jorge Batesteza, exgerente de Infraestructuras del Catsalut, imputado por cobros injustificados] y la suya propia”. Ello es “significativo”, afirman los investigadores porque, en esa fecha, Batesteza “ni siquiera había sido denunciado”.