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Feijóo prohíbe regalos a funcionarios y consiente viajes pagados para los médicos

El presidente justifica que Citroën le prestase un coche al PP en la oposición "como hace con otras instituciones"

Acuciado por los casos de corrupción que sacuden a su partido y el mismo día en que el juez Pablo Ruz dio por hecho en un auto la existencia de dinero negro en la financiación del PP, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, desgranó ayer las líneas maestras del “primer código ético en la historia de la Xunta”. Rige desde ayer para los altos cargos y también lo hará para los funcionarios una vez que sean informados los sindicatos. Aunque el Código Penal ya prohíbe expresamente (y castiga con penas de entre seis meses y un año de cárcel) en su artículo 422 que trabajadores públicos y altos cargos reciban regalos por esa condición y que la ley de transparencia aprobada en tiempos del bipartito también lo establece, Feijóo aseguró ayer que su normativa viene a cubrir vacíos legales.

Defendió su código como “más restrictivo” que el que obliga a los altos cargos de la Unión Europea. Los de la Xunta no podrán recibir regalos con un valor superior a 90 euros y en caso de duda sobre su importe deberán dirigirse al servicio de Intervención del Gobierno gallego o devolverlos. Tener cuentas en paraísos fiscales conllevará el cese inmediato de los miembros del Gobierno designados a dedo. La norma prohíbe “aceptar, recibir o solicitar ningún regalo, dádiva, beneficio o favor ni para sí mismo ni para su círculo familiar inmediato, por parte de personas físicas o jurídicas”.

“Queda totalmente prohibido lo que se entiende por regalo[obsequios de más de 90 euros] ni para sí mismo ni para familiares directos. Que no haya margen para que ningún empleado público pueda valerse de su condición en beneficio personal, ni para agilizar trámites ni para sacar ventajas”, reclamó el presidente. Feijóo estableció una excepción en el caso de los médicos y los viajes a los que acuden invitados por las farmacéuticas: “Concretamos el tema de personal sanitario y no se considera prohibido acudir a un congreso o simposio con los gastos pagados y tampoco se prohíbe recibir retribuciones por esas ponencias”.

El código ético condiciona a las empresas que pretendan contratar con la Xunta y que deberán comprometerse por escrito a seguirlo. Preguntado sobre si se arrepiente de haber aceptado el coche que la empresa Citroën —a la que la Xunta ha comprado decenas de vehículos desde que es presidente— le cedió gratuitamente en tiempos de la oposición, Feijóo aseguró que a él nadie le “cedió nada”, sino que la marca francesa se lo prestó al Partido Popular “como hace con otros responsables políticos titulares de otras instituciones”. Feijóo equiparó así el PP con una administración pública e hizo ver que le parece bien que las instituciones lo acepten porque implican “una disminución de costes”. “Asumo la crítica de comprar coches a la marca que da trabajo a los gallegos”, sostuvo el presidente.

La norma refuerza “las cautelas en los procesos selectivos”, pero no tendrá repercusión para los miembros del tribunal que, según una sentencia reciente del Tribunal Superior de Xustiza, dio “un cheque en blanco” al marido de la conselleira de Sanidade, Rocío Mosquera, para un ascenso en el hospital de Santiago.