Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un profesor de Religión evita la cárcel tras admitir abusos sexuales a 8 menores

El fiscal, que pedía 19 años, pacta dos de prisión

Sentaba a los niños en sus rodillas en medio de la clase y “abusaba de ellos"

Un profesor de religión católica acusado de abusos sexuales continuados a ocho niños no pisará la cárcel. Agustín O.G incluso evitó sentarse en el banquillo de los acusados ayer. Fiscalía y defensa alcanzaron un acuerdo minutos antes del juicio, con el que esquiva 19 años entre rejas a pesar de reconocer su culpabilidad. El hombre, que ejercía la docencia en varios colegios públicos de la comarca ourensana de Valdeorras, aceptó una pena de dos años de prisión por un delito de abusos, el pago de 9.000 euros en indemnizaciones por otros siete chavales y la inhabilitación para ejercer la docencia con menores durante 32 años. La gravedad de los hechos ahora reconocidos quedó reflejada en el escrito de acusación. Según el fiscal, “prevaliéndose de su condición” y con una “actitud vil”, sentaba a los niños en sus rodillas en medio de la clase y “en ese contexto pedófilo les lamía las orejas, les daba masajes en la espalda y les tocaba los genitales mientras corregía los deberes”.

Familias de los menores consultadas por este diario se muestran “satisfechas” con el acuerdo porque “aunque no irá a la cárcel, no volverá a dar clase nunca más y eso es lo que queríamos”. “Es un alivio”, insisten. A pesar de haber reconocido los hechos, el abogado del abusador explicó que “cuenta con la tranquilidad de saberse inocente” y matizó que la acusación vertida por familias de cuatro municipios diferentes surgió de la “interpretación errónea de unos padres debido al contexto y ambiente de ternura” durante las clases. También explica que le “han arruinado la vida” al apartarlo de las aulas de por vida. Tiene 48 años y no podrá volver a ejercer. La situación vivida ayer en los juzgados de Ourense, que había reservado dos días para el juicio, derivó en un tenso careo entre un grupo de personas que arropaban al hombre y los niños de los que abusó entre 2003 y 2011 en varios colegios de Carballeda, Rubiá, O Bolo y Vilamartín de Valdeorras.

Los abusos salieron a la luz cuando una madre escuchó a su hijo hablar del "pipi" del maestro. Tras denunciarlo ante el AMPA y el consejo escolar del centro educativo de Rubiá, inspección de la Consellería de Educación apartó al hombre de la docencia e inició una investigación de oficio en la que destapó casos en otros tres municipios de la comarca. La Xunta también actuó sobre la tutela de un menor de 14 años que Agustín O.G. tenía en régimen de preacogida, entregándole la custodia a una hermana del docente que vive justo frente a él. El hombre también impartía catequesis, actividad que siguió ejerciendo tras hacerse pública la acusación del fiscal e incluso tras ser apartado de la docencia de forma preventiva en 2011. El Obispado de Astorga, del que dependen las parroquias de la zona, no atendió ayer al teléfono.

 

Más información