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La Estación Biológica ve una “chapuza” el plan de defensa de las orillas de Doñana

El Consejo de Participación analiza la protección ideada por el puerto de Sevilla

El Guadalquivir, a su paso por el municipio sevillano de Coria del Río.
El Guadalquivir, a su paso por el municipio sevillano de Coria del Río.

La opinión de los expertos de la Estación Biológica de Doñana —un instituto público perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)— sobre el proyecto de protección de la margen derecha del Guadalquivir que ha presentado el puerto de Sevilla es clave para el futuro de la ampliación del dragado. Y el director de este organismo, el investigador Juan José Negro, considera que la propuesta de defensa que ha elaborado la Autoridad Portuaria es "una chapuza".

Para poder aumentar el calado del río, como pretende hacer el puerto para que lleguen buques de mayor tamaño hasta la capital, antes se debe acometer la protección de las orillas de Doñana en el último tramo del Guadalquivir. Así se establece en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto, que el Estado concedió en 2003. La aprobación del plan de protección de las orillas depende de la Consejería de Medio Ambiente y el Consejo de Participación de Doñana debe también pronunciarse, aunque su dictamen no es vinculante.

El puerto presentó en noviembre el proyecto Defensa de la margen derecha del río Guadalquivir en el parque nacional de Doñana, elaborado por la empresa Ayesa. Este documento se empezó a analizar la semana pasada en una comisión del Consejo de Participación.

Pero los miembros de este órgano —en el que están representados científicos, ecologistas y Administraciones— concluyeron que necesitaban asesoramiento científico. La Estación Biológica de Doñana es una de las opiniones que se escucharán este jueves en esta comisión, que se vuelve a reunir para valorar las intenciones del puerto de Sevilla. Juan José Negro cree que el proyecto presentado es una "chapuza" y así se lo trasladará a los representantes de las comisiones de Agua y de Biodiversidad del Consejo de Participación de este espacio protegido.

El puerto propone como defensa de la orilla derecha actuar sobre 3,8 kilómetros del último tramo del río. Y se plantea instalar 4,3 kilómetros de "geotubos", ya que en algunos lugares se colocarían dos filas. Estos geotubos son "estructuras rellenas de arena o material granular procedente del dragado", explica el puerto en la memoria de actuación. "Su recubrimiento se realizará mediante geotextil de tonalidad terriza, de alta resistencia a tracción, permeable al agua y con una porosidad tal que impida el lavado de los finos que componen su relleno", se añade. El presupuesto de esta actuación sería de 4,27 millones de euros, según los cálculos del puerto.

Negro considera que la solución ideada solo se puede entender como "transitoria". Es decir, que en los lugares en los que se ha utilizado, principalmente en Holanda, era una respuesta de "emergencia" ante problemas concretos. El director de la Estación Biológica también dice tener dudas sobre "la resistencia al oleaje y objetos que pueda arrastrar el río, como un tronco". "Existe bibliografía", añade este investigador, que apunta a que "los geotubos se pueden perforar". Negro también aprecia que el proyecto adolece de un plan de "seguimiento", ya que no se analiza cómo se degradarán los geotubos ni cómo se retirarían. En definitiva, la Estación Biológica recomendará "que no se haga".

En la reunión de este jueves también se escuchará la opinión de los investigadores Miguel Losada y Javier Ruiz, responsables del estudio Propuesta metodológica para diagnosticar y pronosticar las consecuencias de las actuaciones humanas en el estuario del Guadalquivir, concluido en 2010. Losada ya ha manifestado que tiene dudas sobre el proyecto de protección que propone el puerto. Según su interpretación, el problema no está tanto en las estructuras elegidas, sino en la identificación del origen del desgaste de las márgenes. El proyecto del puerto, al igual que la DIA de 2003, plantea la defensa de la orillas ante el oleaje de los buques. Pero Losada sostiene que en el estudio que coordinó se apuntaba a que "la causa principal de la migración de márgenes son las corrientes transversales secundarias generadas por la circulación mareal".

La organización ecologista WWF, contraria a aumentar el dragado el río y miembro del Consejo de Participación, tiene previsto pedir que se informe negativamente del plan de defensa de las márgenes. Según su interpretación, se incumple la DIA en varios aspectos. Entre otros asuntos, WWF sostiene que una comisión técnica, liderada por el parque nacional y el puerto, debía haber aprobado el proyecto de defensa, algo que no ha ocurrido.