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El Consell se enreda en el conflicto del Pare Català

Las familias afean Ciscar que remita el caso a los tribunales

“Determinar un programa lingüístico antes de saber las matriculaciones es un error”, dijo ayer el vicepresidente del Consell, José Ciscar, al ser preguntado sobre la situación del colegio Pare Català, donde la Consejería de Educación ha anulado la autorización que dio en mayo para una nueva línea en valenciano. Fuera un desacierto en la expresión de Ciscar o falta de claridad sobre lo sucedido (¿se puede aprobar un programa lingüístico después de conocerse la matriculación?), lo cierto es que el cambio de línea de castellano a valenciano se hizo antes del periodo de matriculación (del 8 al 13 de julio de 2013), como recordaban en un comunicado las 71 familias afectadas por la supresión de la línea en valenciano a mitad de curso.

También se contradijo el vicepresidente con las decisiones de su propia Administración al remitir al juez en la delimitación del derecho de estos niños y niñas de tres años a estudiar en valenciano. Lo cierto es que ha sido una resolución administrativa del secretario autonómico de Educación la que ha revocado la autorización de la línea en valenciano, sin esperar a que el Tribunal Superior de Justicia se pronuncie sobre el recurso contencioso-administrativo interpuesto por dos familias que consideran que no se respetó la legalidad al aprobar el cambio de línea. “La realidad”, decía el comunicado de las 71 familias, es que 21 niños se quedarán sin enseñanza en valenciano “por un defecto de forma absolutamente subsanable” y que “tiene como origen la Administración Pública”.