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MWC - Mobile World Congress

Barcelona se moviliza

El congreso de móviles reúne desde hoy 3.500 consejeros y representantes de 145 Estados

La feria, vigilada por 1.900 policías, dejará 350 millones de euros

El recinto principal del Mobile World Congress en el día de su inauguración. Ampliar foto
El recinto principal del Mobile World Congress en el día de su inauguración.

“Hasta 2018 queda toda una vida”. Hasta esa fecha, el Mobile World Congress (MWC) seguirá en Barcelona. John Hoffman, máximo responsable del congreso más importante del mundo de telefonía móvil, sonreía ayer por la tarde rodeado de miembros de la prensa internacional. Desprendía esa calma tensa a pocas horas de abrir la que será la mayor edición del MWC: más de 75.000 asistentes de 200 países. Una feria que generará un impacto económico en la ciudad de 350 millones de euros y contribuirá a crear 7.220 empleos temporales.

Lo mejor de la primera jornada de este foro —que durará hasta el jueves— será que en el mismo recinto, aunque en conferencias separadas, estarán las estrellas del momento en Internet: el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, que acaba de comprar por 13.800 millones de euros WhatsApp, fundada por el otro conferenciante, Jan Koum. Ambos dejarán en segundo lugar al resto de conferenciantes, entre ellos los dirigentes de las mayores operadoras del mundo. El congreso de los números también recibirá a representantes institucionales de 145 Estados —incluyendo unas 80 delegaciones ministeriales o de jefes de Estado— y a más de 3.500 consejeros delegados.

Quédate en mi piso

David García

Desde pisos de 200 metros cuadrados en el centro de Barcelona por 1.000 euros al día a habitaciones individuales por 30 en poblaciones colindantes. Algunos incluso con servicio de recogida en el aeropuerto. Ciudadanos dispuestos a dejar su casa durante unos días o perder su intimidad para sacar provecho de una de las ferias más importante que se celebran en Barcelona, la de los móviles.

Es el caso de Rosa, que del 24 al 27 de febrero ha puesto en alquiler una de las habitaciones de su piso de Sant Joan Despí. La misma que dejó libre una de sus hijas cuando se fue a Estados Unidos para acabar sus estudios de danza. Por 45 euros al día, más otros tres si el inquilino quiere toallas y ropa de cama, Rosa, que esconde su identidad real para evitar problemas legales, oferta una pequeña habitación con “cama individual, lámpara alógena sobre mesa, silla con ruedas, Internet, televisión, armario y baño completo”, esto último compartido.

Divorciada y con trabajo, Rosa se animó a alquilar su habitación libre tras los consejos de algunos amigos que ya lo habían hecho antes. Intenta sacar “un dinero extra” libre de impuestos. “Nunca lo haría para una temporada larga, pero ya que solo es por una semana, puedo aguantar”. A pesar de que en el anuncio que ha colgado en Internet destaca que la feria solo está a 12 minutos en taxi de su casa y 35 en transporte público, pocos han sido los interesados.

Barcelona está repleta desde el viernes. “El salón del móvil es nuestro mejor cliente”, asume el presidente del Gremio de Hoteles, Jordi Clos. A tan excepcional clientela, en número y poder económico, sin embargo no se le ha dado la oportunidad de ver abierto el comercio del centro de la ciudad.

La ocupación hotelera en la capital catalana rozará el 100% hasta el viernes. El acuerdo entre el organizador del foro, GSMA, y la patronal hotelera ha garantizado la comercialización de 25.000 habitaciones (por cuatro noches) a un precio medio de 230 euros por noche. El resto de demanda, hasta 36.000 habitaciones, se ha ido cubriendo a precio libre. Un hotel de cuatro estrellas del centro de Barcelona comercializaba ayer en Booking.com sus “dos últimas habitaciones” a un precio cada una de 2.013 euros, si bien los precios medios están entorno a los 500 euros. Son las sobras que podrán disfrutar aquellos que lleguen hoy a Barcelona sin haber hecho reservas. Pero ayer la realidad del sector era la del cinco estrellas del Paseo de Gracia Mandarin, que aseguraba no tener ni una habitación libre.

En esta edición del Mobile, más de 1.900 policías velarán por la seguridad de los asistentes. Mossos d’Esquadra y las guardias urbanas de L’Hospitalet y de Barcelona patrullarán por el recinto, tanto uniformados como de paisano. Además, se colocará una oficina, la Police Station, justo en la entrada del recinto Gran Via, donde los asistentes podrán denunciar pérdidas o hurtos, que son los dos incidentes más habituales durante el congreso de telefonía, informa Rebeca Carranco.

La policía también dará charlas en hoteles, con consejos de autoprotección y, fuera del horario del congreso, reforzará la vigilancia en las zonas de ocio. Ante posibles aglomeraciones, se ha aumentado el número de paradas de taxis, así como la carencia de paso de las líneas de autobús y metro. Y para evitar que los carteristas intenten hacer su agosto en el transporte público, una unidad especializada intensificará el patrullaje en el suburbano.

La principal vía para llegar al salón en L’Hospitalet —este año habrá actividades complementarias también en la Fira de avenida de Maria Cristina— continuará siendo la red de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC), que conecta la plaza de España con la estación de Europa/Fira. Se han aumentado las frecuencias y el tamaño de los convoyes. Además, se han incorporado a las líneas habituales lanzaderas de autobuses desde la plaza de España y desde algunos hoteles. Y los taxis volverán a ser esenciales en esta segunda edición del salón.

Las protestas de Stop Subidas sobrevuelan el congreso de móviles

Sobre el Mobile World Congress sobrevuela el riesgo de que el movimiento Stop Subidas boicotee en algunos momentos la circulación para proyectar su reivindicación: la protesta por la fuerte subida del precio del transporte público este año. El sábado por la noche ya ocuparon durante 15 minutos el centro que el congreso tiene en la céntrica Plaza de Catalunya.

Una congresista prueba un gadget en el Mobile World Congress.
Una congresista prueba un gadget en el Mobile World Congress.

La Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM) intentó minimizar in extremis ese negativo impacto de imagen con una reunión el pasado viernes, que no se pudo celebrar y que se postergó hasta el próximo miércoles. “No han querido hablar antes con nosotros, pues esta semana se lo van a encontrar”, advertía ayer Lluís Rabell, presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona que apoya las iniciativas de Stop Subidas.

Las acciones se llevarán a cabo durante todo el día de hoy, si bien Rabell descartaba que se pudiera dar el caso de un bloqueo de la línea de Ferrocarrils de la Generalitat. En todo caso, se plantean movilizaciones, como la que llevó el miércoles pasado a cortar las cinco principales vías de acceso de Barcelona.

El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, advirtió ayer de que si se crean muchos problemas de orden público alrededor del Congreso, sus organizadores no dudarán en llevarlo a otra ciudad. En una entrevista con RAC1, Trias señaló: “Ahora bien, protestar y manifestarse estamos en una democracia y lógicamente protestar y manifestarse se debe poder hacer”.

El congreso de los números

Logística: El montaje ha durado 12 días y el desmontaje se hará en cinco. Para ello se emplearán 6.280 personas y 715 empresas. Durante la celebración, en la feria habrá 2.480 personas trabajando. Las provisiones de transporte cuentan con 1.300 camiones.

¿Qué comerán? Se servirán 15 toneladas de comida en 55 puntos de cocina variada. La App SmartFood permitirá comprar el almuerzo desde el móvil. Un Asian Buffet ofrecerá un show cooking de sushi y wok y un camión abastecerá al networking area con pollos y barbacoa. Al día: 35.000 bocadillos, 40.000 cafés y 25.000 bollos.

¿Cómo se conectarán? La Fira ha desplegado una de las mayores redes WiFi del mundo. Hay 1.200 puntos de conexión, 14 kilómetros de fibra óptica y 52 kilómetros de cable de red para abastecer a los asistentes con 10.000 megas.

Espacio para emprendedores: 36 participantes desarrollarán aplicaciones sobre salud, turismo y cultura en un tren Barcelona-París. Además, 1.300 emprendedores (un 70% internacionales) participarán en las jornadas de trabajo (bautizadas 4 Years From Now) en Montjuïc y el jueves entrarán gratis en el congreso.