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Rodolfo Ares afirma ante el juez que la Ertzaintza “no tortura”

Ha defendido tanto su "honor y credibilidad", como "la profesionalidad y el buen hacer" de la Policía

Rodolfo Ares, durante el juicio contra el abogado defensor de presos de ETA, Alfonso Zenon, a la derecha.
Rodolfo Ares, durante el juicio contra el abogado defensor de presos de ETA, Alfonso Zenon, a la derecha. EFE

El exconsejero de Interior con el Gobierno vasco del PSE-EE, Rodolfo Ares, ha asegurado este miércoles ante un juez que la Ertzaintza "no tortura" y tampoco él dio "ninguna orden para que lo haga", y ha defendido tanto su "honor y credibilidad", como "la profesionalidad y el buen hacer" de la Policía vasca.

La sala de vistas del Juzgado de lo Penal número 7 de Bilbao ha acogido este miércoles la vista oral por la denuncia que presentó hace tres años el dirigente socialista Rodolfo Ares, cuando era consejero de Interior, contra el abogado defensor de presos de ETA Alfonso Zenon, por acusar a la Ertzaintza de practicar "torturas" a unos detenidos como presuntos miembros de la organización terrorista, "siguiendo órdenes suyas".

Los hechos que se juzgan se produjeron en enero de 2010, tras la detención en Ondarroa por la Policía vasca de varias personas acusadas, entre otras acciones, del atentado cometido por ETA contra la comisaría de la Ertzaintza de la localidad vizcaína, año y medio antes y de ataques terroristas a otros objetivos.

El abogado Alfonso Zenon Castro, defensor habitual de presos de ETA, criticó el trato que supuestamente la Policía vasca había dado a los detenidos y afirmó, "de forma expresa", que "la nueva división antiterrorista de la Ertzaintza tortura a las órdenes de Ares".

"Mi intención nunca fue falta al honor ni de Ares ni de nadie", dice el abogado Zenon

Tras estas afirmaciones, el entonces consejero de Interior decidió presentar una querella criminal por calumnias contra el letrado, que fue admitida a trámite por el Juzgado de Instrucción número 3 de Bilbao. Antes de declarar ante el juez, Ares ha explicado que su intención era "ratificar" su querella contra el letrado  Zenon, "quien, desde la más absoluta falsedad, afirmó nada menos que la Ertzaintza torturaba a mis órdenes", cuando "es evidente que ni la Ertzaintza tortura ni mucho menos yo he dado ninguna orden para que lo haga", sino "todo lo contrario".

Por lo tanto, ha dicho que su objetivo en la vista oral es "defender mi honor y mi credibilidad personal y política", pero "sobre todo, también defender el buen trabajo profesional, la credibilidad y el honor de todos los agentes de nuestra Policía".

Ares ha señalado que el letrado que ha acusado a la Ertzaintza "de torturar y de torturar a mis órdenes ha tenido la oportunidad de rectificar y de pedir disculpas, pero no lo ha hecho y se ha demostrado, como no podía ser de otra manera, que no ha habido torturas y que la Ertzaintza nunca ha torturado".

En ese sentido, Ares ha considerado que "era imprescindible que se defendieran en los tribunales mi honor y mi credibilidad, pero también la profesionalidad y el buen hacer de la Ertzaintza".

Tras recordar que "fueron nueve los detenidos, acusados de haber atentado contra la Comisaría de Ondarroa y también por haber cometido otros actos terroristas contra empresas en el TAV", Ares ha asegurado que "a los detenidos se les aplicó la legislación vigente" y ha calificado de "intolerables" las afirmaciones de Zenon.

Ante el juez, Alfonso Zenon ha relatado las presuntas torturas que le relataron los detenidos, ha denunciado que los interrogatorios "no se grabaron en video", que no se le permitió estar presente en la toma de declaraciones como abogado de los detenidos, y que "tampoco se permitió acercarse a un médico de confianza".

Asimismo, ha dicho que "si lo que interesa es la frasecita que dije aquel día, porque en aquella rueda de prensa dije muchas cosas, pues sí, era mi obligación para con mis defendidos, y volvería a denunciar cualquier hecho que se produjera por malos tratos". No obstante, ha manifestado que su intención "nunca fue falta al honor ni de Ares ni de nadie".

Por su parte, Ares ha declarado ante el juez que las afirmaciones de Zenon fueron "injustas e inciertas" porque "se cumplió escrupulosamente la ley" y, en ese sentido, ha recordado que las demandas que después se interpusieron denunciando torturas "fueron archivadas", lo que "demuestra claramente" que no se produjeron. Asimismo, ha mantenido que los detenidos "tuvieron asistencia de médicos forenses y abogados de oficio en todo momento".

También ha precisado que la decisión de presentar la querella se decidió tras la rueda de prensa de Zenon, aunque, "por respeto al Parlamento vasco donde se iba a presentar una proposición no de ley" respecto a este asunto, la denuncia no se trasladó al juzgado hasta que no se presentó la proposición no de Ley en la Cámara. En este punto, ha insistido en que, aunque la querella se presentó por "injurias y calumnias" contra él, "es extensiva a toda la Ertzaintza".

Asimismo, ha explicado que no ordenó abrir una investigación interna de los hechos porque cuando tuvo conocimiento de las declaraciones de Zenon se puso en contacto con los mandos de la Ertzaintza, que le trasladaron que "todo había sido escrupulosamente legal".

Por otro lado, ha señalado que las grabaciones de los interrogatorios no se entregaron al Ararteko porque, "primero, si hay una causa abierta, tienen que ser los tribunales y como nadie pidió esas grabaciones, automáticamente, como marca la regulación, en tres meses se borran y ya no existen".