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El PSC expulsa de los cargos de dirección a los tres diputados críticos

Navarro, líder de los socialistas, decide hoy si los disidentes siguen en el grupo parlamentario

El partido aparta a Geli, Elena y Ventura, que votaron a favor de solicitar la competencia para que Cataluña convoque la consulta

La crisis en el PSC continúa abierta. La Comisión de Garantías del partido acordó en la tarde de ayer suspender de la ejecutiva y del consejo nacional del partido a los tres diputados críticos —Joan Ignasi Elena, Marina Geli y Núria Ventura— que votaron el pasado día 16 a favor de pedir al Congreso la competencia para celebrar una consulta independentista.

Los tres diputados que contravinieron una decisión del consejo nacional del partido continuarán siendo militantes del PSC, aunque no podrán participar en las reuniones orgánicas ni de la dirección ni de sus agrupaciones. Otra cosa es su futuro en el grupo parlamentario socialista de la Cámara catalana. Esta mañana se reúne la dirección liderada por Pere Navarro y se baraja la posibilidad de la expulsión. Ante este escenario, el PSC enviaría al grupo mixto del Parlamento autonómico a tres de sus 20 diputados, aunque formalmente seguirían siendo militantes del PSC. En ese supuesto, los socialistas pasarían a ser la cuarta fuerza política, por detrás de CiU, Esquerra y el PP, que tiene 19 diputados, a pesar de que el PSC fue la segunda formación más votada en las últimas elecciones autónómicas.

La comisión de garantías les aparta de la ejecutiva y del consejo nacional de los socialistas catalanes

La decisión de la comisión de garantías fue valorada ayer por algunos sectores del PSC como una solución de paños calientes que no cierra la hemorragia que atraviesa el socialismo catalán desde que Artur Mas lanzó su órdago soberanista. La medida disciplinaria acordada con los tres diputados díscolos es la misma que adoptó la misma comisión de garantías con otro miembro de la ejecutiva del PSC, Fabià Mohedano, por acudir a un acto de Esquerra Republicana a favor de la consulta. Y en el caso de los tres diputados díscolos, lo que hicieron fue votar en contra de un acuerdo del consejo nacional, máximo órgano entre congresos del PSC.

En una reunión celebrada el 17 de noviembre, el Partit dels Socialistes decidió, con un 84% de apoyo en voto secreto, que a partir de entonces sus diputados apretarían el botón del no en cualquier votación sobre el proceso soberanista que se celebrase en el Parlamento autonómico. En su defensa, los tres diputados críticos argumentan que el consejo nacional modificó el programa electoral con el que el PSC acudió a las últimas autonómicas, en el que se abogaba por una consulta legal y pactada. Según Elena, Geli y Ventura, la petición de reclamar al Congreso la transferencia para que la Generalitat pueda convocar el referéndum es un paso en esa dirección a la hora de buscar el acuerdo entre Mariano Rajoy y Mas.

La comisión de garantías se reunió con carácter de urgencia en la tarde de ayer después de que el secretario de organización del PSC, Esteve Terradas, y el portavoz del grupo parlamentario, Maurici Lucena, le comunicaran formalmente la actuación de los tres diputados el pasado día 16. La suspensión de los tres diputados es temporal y cautelar, a la espera de que se resuelvan las alegaciones que puedan presentar los afectados. Fuentes del PSC explicaron anoche que la comisión de garantías ha nombrado a un instructor, que será quien acabará proponiendo la sanción definitiva, que no se descarta que pueda agravarse si se añaden otros hechos susceptibles de sanción.

"Somos diputados socialistas y lo seguiremos siendo", replica Joan Ignasi elena

Joan Ignasi Elena anunció ayer que los tres diputados presentarán recurso. “Respeto aunque no comparto la decisión”, dijo el parlamentario, quien criticó la rapidez con la que ha actuado la comisión de garantías. Elena insistió en que no renunciará a su escaño. “Somos diputados socialistas y lo seguiremos siendo, pase lo que pase”, dijo.

Los argumentos de la dirección socialista son que el código ético establece que las decisiones políticas se han de basar en la discusión dentro del grupo parlamentario y otros órganos de dirección, pero que una vez adoptada una decisión ha de ser respetada por todos los dirigentes y cargos públicos. La comisión de garantías la preside el exteniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona Joan Torres y la forman miembros de cinco federaciones.

Al voto en contra de las directrices del partido de los tres diputados socialistas se ha de sumar la renuncia al escaño de Àngel Ros, alcalde de Lleida y parlamentario por esta provincia. Ros entregó el acta de diputado la víspera de la votación “por coherencia”, para no contravenir el acuerdo del consejo nacional.

Nada más producirse la votación en el Parlamento autonómico, la dirección del PSC reclamó a los tres diputados críticos que entregasen su acta y les dio de plazo hasta el pasado domingo. Elena, Geli y Ventura anunciaron desde el primer momento que no lo harían.

Los diputados socialistas han votado distinto en cuatro ocasiones

La continuidad de los tres diputados en el grupo socialista abre un período de incertidumbre a partir de ahora, pues en el Parlamento catalán han de celebrarse todavía varias votaciones relacionadas con el proceso soberanista. La más importante es la de la ley de consultas, el instrumento legal que pretende utilizar Artur Mas para convocar la consulta del próximo 9 de noviembre si Mariano Rajoy no autoriza la celebración del referéndum soberanista ni transfiere a la Generalitat la competencia para celebrarlo.

La ruptura de la disciplina de voto entre los diputados socialistas catalanes a cuenta del proceso soberanista se ha producido en cuatro ocasiones en el plazo de un año (dos en el Congreso y dos en el Parlamento autonómico). La primera vez fue el 23 de enero de 2013, cuando cinco diputados del PSC no participaron en la votación de la declaración soberanista. Los tres diputados ahora sancionados estaban entre aquellos cinco parlamentarios díscolos.

La segunda votación polémica se celebró el 26 de febrero de 2013 en el Congreso. Entonces 13 diputados del PSC rompieron la disciplina de voto del grupo socialista y votaron a favor de la consulta, mientras que la diputada Carme Chacón no participó en la votación. Del mismo modo, los diputados catalanes, con Chacón ya en Miami impartiendo clases de Derecho, volvieron a romper la disciplina de voto el 29 de octubre en el Congreso.

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