Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Artur Mas intenta internacionalizar la consulta soberanista

El presidente de la Generalitat pide por carta el apoyo de los líderes europeos

Merkel, Hollande y Cameron, entre los receptores de la misiva

Denuncia los intentos de “los funcionarios españoles” para socavar su autoridad

ATLAS

Artur Mas ha iniciado una ofensiva internacional para buscar en el exterior apoyo para su consulta sobre la independencia de Cataluña, prevista para el 9 de noviembre. A poco más de 10 meses de esa fecha, el presidente de la Generalitat ha remitido una carta a los líderes de 26 Estados de la Unión Europea —todos los de la UE, salvo España—, en la que relata el proceso soberanista que vive Cataluña, con el fin de buscar su complicidad. “Confío en que pueda contar con ustedes para hacer avanzar este proceso democrático y pacífico”, señala en la misiva, redactada en varios idiomas, que han recibido, entre otros, la canciller alemana Angela Merkel, el presidente francés François Hollande o el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso.

En paralelo, el Gobierno catalán ha enviado a los ministros de asuntos exteriores de 45 países, embajadores en Madrid y cónsules un breve memorándum para rebatir las consecuencias negativas que comportaría la independencia. Ninguna es tan repetida como la salida de Cataluña de la Unión Europea y de la zona euro, aunque Mas también denuncia lo que considera “intentos de funcionarios por socavar” su autoridad política.

Hasta ahora el líder de CiU había limitado la búsqueda de apoyos a la causa soberanista a las entrevistas en los medios de comunicación internacionales, a algún viaje al extranjero y a sus encuentros con embajadores. Pero una vez iniciada la cuenta atrás para la consulta, el presidente catalán ha decidido jugar la carta de la diplomacia en paralelo a la estrategia del Ministerio de Asuntos Exteriores de contrarrestar el argumentario soberanista con un informe de 210 páginas sobre Cataluña que han recibido todas las embajadas españolas.

La carta de Mas a los líderes europeos fue enviada el 20 de diciembre, ocho días después del acuerdo alcanzado entre los partidos soberanistas sobre la fecha de la consulta y las preguntas: “¿Quiere que Cataluña se convierta en un Estado? En caso afirmativo, ¿quiere que Cataluña sea un Estado independiente?”. Mas recuerda a los mandatarios de la UE que ese pacto lo apoya el 65% del Parlamento catalán (CiU, Esquerra, ICV y la CUP) e insiste en los argumentos que viene repitiendo desde hace meses: la consulta es una demanda del pueblo catalán expresada en las elecciones de hace un año y ratificada en la cadena humana de la última Diada, y contra ella no cabe esgrimir la legalidad para prohibirla.

“Hay una serie de opciones legales y constitucionales que permiten que esta consulta se celebre en Cataluña”, dice el presidente de la Generalitat para referirse a las cinco vías que planteó el grupo de expertos del Consejo para la Transición Nacional que creó el líder de CiU al poco de ser reelegido.

Pero si en la carta a los líderes europeos Mas muestra un tono de moderación, no ocurre lo mismo en el memorándum enviado a las cancillerías. En ese texto arremete contra “los líderes políticos de Madrid”, porque, dice, “hasta ahora no se han comprometido con la realidad de Cataluña”. Al mismo tiempo, afirma, “ha habido algunos intentos poco meditados de funcionarios españoles por socavar la autoridad del presidente catalán”, aunque no concreta a qué actuaciones se refiere ni cuándo se produjeron.

Las fechas de 2014

  • 16 de enero. El pleno del Parlamento catalán aprobará la petición al Gobierno del PP de transferir a la Generalitat la competencia para convocar referendos.
  • 25 de mayo. CiU quiere concurrir a las elecciones al Parlamento Europeo con una candidatura soberanista a la que se resiste Esquerra.
  • Septiembre. Es el mes en el que se espera que Artur Mas convoque formalmente la consulta.
  • 9 de noviembre. Celebración de la consulta.

Ninguna de las dos cartas ha sido recibida por el Gobierno español, aunque Mas insiste en que sigue abierto al diálogo pese a las actitudes que reprocha. Los argumentos y declaraciones de que una Cataluña independiente quedaría fuera de la Unión Europea no responden a la realidad, dice el líder nacionalista en ese memorándum, sino que “están diseñados para asustar a los votantes que apoyan la independencia”.

El propio Mas admitió hace unos días en una entrevista en el diario italiano La Repubblica que una Cataluña independiente sería expulsada de la Unión Europea —no del euro—, aunque el memorándum enviado a los embajadores obvia ese escenario y dice que los tratados de la Unión Europea no se refieren a qué sucede cuando se independiza una parte de un Estado miembro. Por ello, la carta concluye que “es falso asegurar que Cataluña dejaría de ser miembro de la Unión Europea”, pues “incluso España tiene gran interés” en que esto no suceda.

El recurrente argumento de la vitalidad de la economía catalana y su internacionalización también está presente en el argumentario de Mas. En Cataluña hay 5.100 empresas extranjeras y la independencia no provocará “ninguna brecha”, sino que el territorio se convertiría en la séptima mayor economía de la UE y seguiría siendo un contribuyente neto, “no una carga para el presupuesto de la Unión Europea”, en referencia implícita al caso español.