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Las esperanzas mineras

Huelva mira al subsuelo como una forma de generar empleo

En la provincia hay una explotación en activo y cuatro proyectos

Visitantes contemplan el Cerro Colorado en Riotinto. Ampliar foto
Visitantes contemplan el Cerro Colorado en Riotinto.

El alza de los precios de los metales ha provocado un resurgir de la actividad minera de Huelva. La apreciación, especialmente del cobre, ha hecho que varias multinacionales hayan puesto sus ojos en la provincia para reabrir antiguos yacimientos y explorar nuevos proyectos. La Faja Pirítica, que alberga una de las reservas más importantes de Europa de pirita y sulfuros polimetálicos, sufrió el declive y el cierre de las minas en 2000, cuando los yacimientos dejaron de ser rentables. Ahora hay una mina en explotación y cuatro proyectos de investigación en marcha. Ahí se han concentrado muchas de las expectativas de riqueza y empleo de pueblos empobrecidos tras la caída de la minería metálica.

La primera empresa extranjera en reactivar una mina en Huelva fue la compañía suiza Trafigura, tercera comercializadora independiente de petróleo en el ámbito mundial y segunda de metales no férreos, a través de su filial Iberian Minerals, corporación a la que pertenece Minas de Aguas Teñidas (Matsa). Esta empresa emprendió en 2008 la explotación del yacimiento del mismo nombre ubicado en Almonaster (Huelva). Esta operación minera, que pretende ser un espejo en el que se miren futuros proyectos, está suponiendo un hito en la concepción de la actividad extractiva moderna, acorde con los parámetros de sostenibilidad y exigencia ambiental requeridos por la Administración.

El año pasado, la compañía presentó un proyecto para ampliar su capacidad de producción de 2,2 millones de toneladas al año a 4,4 millones, iniciativa en la que aún está inmersa y para la que prevé una inversión de 300 millones de euros. La empresa tiene como productos finales concentrados de cobre, zinc y plomo con cantidades significativas de plata. El yacimiento minero está generando 1.500 empleos directos y alrededor de 1.600 indirectos. Matsa invierte anualmente 10 millones en detectar nuevos recursos.

La herencia inglesa

Emilio Romero Macías, profesor de la Escuela Superior de Ingeniería de la Universidad de Huelva, explica que la época dorada de la minería en esta provincia se sitúa a finales del siglo XIX. El capital inglés fue determinante. En 1873, las minas fueron vendidas a la Rio Tinto Company Limited y comenzó una etapa próspera para Huelva desde el punto de visto económico, social y demográfico. La población aumentó considerablemente y la Rio Tinto Company Limited se vio en la necesidad de alojar a la población minera que llegaba de otras provincias y de Portugal. Entre 1908 y 1954, la caída del precio de las materias primas conduce al declive de la empresa en Riotinto, que terminará con su venta a compañías españolas.

El resultado de los sondeos se ha traducido en dos proyectos de investigación: uno para reabrir la antigua mina de Sotiel en Calañas el próximo año y otro que ha sacado a la luz el yacimiento virgen bautizado como Magdalena. En este último, “la empresa ha tenido la suerte de hallar una zona de mineral desconocida hasta ahora y de alta calidad”, afirma María José Asensio, directora general de Industria, Energía y Minas.

De los proyectos más inmediatos que están sobre la mesa de la Administración andaluza destaca el de la antigua Minas de Riotinto, emblemático yacimiento que constituyó en su momento una de las explotaciones a cielo abierto más grandes de Europa.

Tras la reapertura de la mina está la compañía Emed Tartessus, filial española de la empresa chipriota Emed Mining, inmersa desde 2007 en unos tortuosos trámites con los antiguos propietarios y con el proyecto minero. La empresa está tramitando los derechos imprescindibles para explotar el yacimiento. María José Asensio espera que la Autorización Ambiental Unificada (AAU) esté lista a final de año.

La compañía panameña-canadiense, Petaquilla Minerals, adquirió el año pasado los derechos de la mina de Lomero-Poyatos, ubicada en el Cerro. Esta empresa, no obstante, también está teniendo problemas para explotar el yacimiento y podría perder sus derechos si no ejecuta el proyecto antes del 31 de diciembre de este año. En caso de que la compañía no reactivara la mina, esos derechos volverían a salir a concurso.

Fruto de la primera convocatoria minera de la Junta de Andalucía, se adjudicó el derecho a investigar a la empresa británica Cambridge España, filial de Cambridge Minerals Resources PCL, una firma experta en la exploración y producción de oro y metales comunes, que rastreará en enero el subsuelo de Masa Valverde, ubicado en el término municipal de Valverde del Camino. Los sondeos apuntan a que el yacimiento alberga el mayor depósito de sulfato de Europa Occidental. La compañía cuenta entre sus socios con Glencore, el primer operador y comprador de metales del mundo.

La irlandesa Ormonde Mining inició hace tres años los trámites para adquirir la mina de la Zarza en Calañas, pero después se retiró del proyecto. El Gobierno regional ha acometido dos concursos mineros para otorgar permisos de investigación, un proceso “mucho más ágil y rápido”.

En Andalucía, en 2012 y 2013 se han sacado a concurso 600 derechos mineros que han puesto a disposición de las empresas 380.000 hectáreas. En opinión de María José Asensio, si estos proyectos llegan a buen puerto, en el plazo de unos dos años, la comarca podría “llegar al pleno empleo”.

“El sector, con la industria auxiliar que genera, tiene un potente efecto multiplicador, mayor que el que procede de la construcción”, remarca la directora general de Minas.

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