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La atención a las maltratadas vuelve ahora a las áreas asistenciales

La asistencia a víctimas de violencia de género deja de estar en manos de Emakunde

El Gobierno decide que se reparta en tres diferentes departamentos

El Gobierno ha dado este martes el último paso para desandar el camino iniciado por el PSE en materia de atención a víctimas de violencia de género cuando estaba en Lakua. Esta materia, concentrada durante la pasada legislatura en la Dirección de Víctimas de Violencia de Género, dependiente del antiguo Departamento del Interior, pasó a formar parte de Emakunde tras llegar Iñigo Urkullu a la Lehendakaritza. Ahora, la atención directa a mujeres maltratadas deja de estar en manos de Emakunde y se reparte en tres diferentes departamentos.

Es el último capítulo de lo que en la pasada legislatura fue motivo de un reiterado debate no exento de polémica. El PNV y Aralar, al igual que algunas asociaciones del sector, censuraron con dureza que la violencia de género estuviese en un organismo directamente vinculado con la acción policial. El PSE defendió la concentración en un mismo lugar.

A partir de hoy, la conocida como ventanilla única estará en el Departamento de Políticas Sociales y no en Emakunde. Este será el que, en coordinación con los servicios sociales de los ayuntamientos, tramite en el seno de la administración autonómica tanto las ayudas económicas para maltratadas —que pasarán a estar en sus manos— como otras ayudas, como el acceso a vivienda protegida que se les facilita.

La atención presencial, señaló en el Parlamento meses atrás la directora de Emakunde, Izaskun Landaida, debiera estar en manos de las entidades locales. El teléfono de atención telefónica 24 horas también pasará a manos de la consejería de Aburto, volviendo al área “asistencial”. El servicio de atención a la víctima estará en Justicia y Seguridad mantendrá todo lo relacionado con su protección policial.

La excepción: la trata de mujeres con fines de explotación sexual seguirá en manos del Instituto vasco de la Mujer. “No hay un mensaje implícito en el cambio, la política de violencia de género es la misma y seguirá estando en el ámbito de la igualdad”, asegura la secretaria general de Emakunde, Ana Alberdi.

Frente a las críticas del PSE de que solo buscan “marear a las mujeres”, Alberdi dice que no se notará las modificaciones y que el Instituto vasco de la Mujer “no está hecho para gestionar directamente servicios para la ciudadanía”. “¿No pudo preverse su falta de capacidad antes de encomendarle la tarea?”, se preguntó el PSE, que ve una “desautorización de Emakunde” por parte del Gobierno.