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El derecho a decidir divide a la izquierda

Jáuregui (PSOE) y Coscubiela (ICV) exponen su modelo de reforma federal

Los partidos de la izquierda discrepan sobre el proceso soberanista de Cataluña y la forma de afrontarlo. Es una realidad conocida pero que este sábado se ha evidenciado en un debate protagonizado por el exministro del PSOE Ramón Jáuregui y el diputado de Iniciativa per Catalunya Verds Joan Coscuela, que reunió a casi 400 personas en L'Hospitalet.

Convocados por la asociación Federalistes d'Esquerres y moderados por el director adjunto de EL PAÍS Lluís Bassets, los dos dirigentes han expuesto su visión sobre el derecho a decidir. Jáuregui, considerado uno de los padres de la reforma federal de la Constitución que propone el PSOE, empezó advirtiendo de que su punto de vista no es el del PSC y se mostró contrario a la celebración de una consulta.

Para el dirigente socialista, la expresión “derecho a decidir” es un eufemismo del derecho de autodeterminación que persigue la independencia de Cataluña y alertó de que el proceso soberanista tiene unas consecuencias incontrolables, inmanejables e incalculables”. “Derecho a decidir no es solo independencia, ese es un truco dialéctico que no te acepto”, replicó Coscubiela.

Para Jáuregui, el nuevo encaje de Cataluña en España pasa por la reforma federal que propone el PSOE y que comportaría que los catalanes ejercieran el derecho a decidir de manera triple: eligiendo a sus 46 diputados para unas Cortes constituyentes, votando la reforma de la Constitución que se acuerde y finalmente sometiendo a referéndum el Estatuto surgido de esa reforma. “La nuestra es una apuesta difícil, pero viable”, remachó.

“No hay proyecto federal creíble si no se acepta el derecho a decidir”, dijo Coscubiela, quién quien reclamó en diversas ocasiones que la izquierda ofrezca un pacto social constituyente y no solo en el modelo territorial.También rebatió el argumento del corsé que implica el marco legal. “La realidad social siempre va por delante de las leyes. Tampoco estaba reconocido el derecho de huelga ni el derecho de voto de las mujeres”, recordó.

El primer paso para resolver la situación política catalana es que los ciudadanos puedan pronunciarse. “Las instituciones españolas no pueden ofrecer nada a Cataluña si primero no le permiten votar y expresarse”, dijo Coscubiela.

Jáuregui replicó con la idea de que “no todo es replanteable, porque España es lo que es y no podemos cambiar el mapa autonómico” y negó que Cataluña deba tener un reconocimiento previo para negociar su encaje. “No hay límites materiales a la reforma de la Constitución, solo límites formales”, dijo Coscubiela, citando al exvicepresidente del Tribunal Constitucional Francisco Rubio Llorente, a lo que Jaúregui respondió diciendo que “la legalidad forma parte de la democracia”.

El exministro del PSOE alertó del riesgo de fractura social que puede conllevar el proceso soberanista catalán e hizo referencias a la situación que vivió Euskadi y a las palabras recientes de un dirigente de Sortu. “Si es verdad que en Cataluña está mal visto no ser independentista, tienen un problema”, dijo Jáuregui, antes de alertar que “los debates identitarios acaban fracturando a los pueblos y ustedes no se merecen eso”.

Coscubiela reclamó de la izquierda española “que deje de estar acomplejada” y recordó en diversas ocasiones a los millones de españoles menores de 55 años que no votaron la Constitución. “A las nuevas generaciones no les podemos decir que nuestro pacto constitucional es a perpetuidad”, clamó Coscubiela, para quién no se puede afrontar el futuro con miedo. “El peor de los escenarios es el bloqueo”, zanjó.

Jáuregui, por el contrario, vaticinó que el ascenso de Esquerra Republicana y Ciutadans se explica por el momento pasional que se está viviendo y que más pronto que tarde “emergerá el valle y las colinas no prosperarán”, en alusión a que acabará triunfando la postura moderada de los socialistas.