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Feijóo responsabiliza a los ayuntamientos de la subida del recibo de la basura

El presidente dice que “pueden repercutir o no” en el ciudadano el aumento

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, carga en los ayuntamientos la responsabilidad de subir el recibo de la basura a sus vecinos una media de 12 euros al año. Aunque es su Gobierno el que acaba de decidir que cada municipio que envíe sus residuos a Sogama, la empresa gestora participada por la Xunta y Fenosa, deba pagar un 33% más por cada tonelada, Feijóo indicó en el Parlamento que “los ayuntamientos pueden o no repercutir eso en los ciudadanos”. El desvío de la responsabilidad hacia las autoridades locales se produce después de que incluso responsables municipales del PP criticasen esa subida.

Fue el portavoz socialista, José Luis Méndez Romeu, el que censuró en la sesión de control al Gobierno en el Parlamento de Galicia el modelo de tratamiento de basuras en la planta de Sogama de Cerceda impulsado por el PP. Romeu lamentó que se incrementen las tasas que cobra por “incinerar” o “almacenar” la basura en vertederos en vez de aumentar el reciclaje. También aseguró que con la subida que la Xunta ha impuesto a los ayuntamientos estos “serán meros cobradores de la Xunta y de Gas Natural Fenosa”, de la que aventuró que verá así incrementadas sus ganancias.

Feijóo, además de asegurar que los municipios no tienen por qué repercutir la subida en sus ciudadanos, también dijo que “los ayuntamientos no están obligados a enviar a Sogama” su basura y recordó que otro de los dos minoritarios sistemas de tratamiento de Galicia, el de Nostián en el área de A Coruña, es “un 30% más caro”. Y a continuación defendió que pese a ello en A Coruña, gobernada por el PP, los ciudadanos pagan menos tasas municipales que en Vigo, gobernada por el PSOE. “Los ciudadanos que vivimos en Vigo pagamos más impuestos que los que viven en A Coruña”, aseguró. Las reiteradas afirmaciones del presidente de que vive en Vigo llevaron al diputado Juan Manuel Fajardo, de AGE, a pedir a gritos desde su escaño “que cierren Monte Pío”, la residencia oficial de los presidentes de la Xunta en Santiago, ya que “si vive en Vigo, estamos malgastando el dinero”.

Feijóo no solo cargó contra la gestión municipal del PSOE en Vigo sino también contra la que el mismo partido hace en Andalucía con Izquierda Unida y contra la del bipartito de socialistas y nacionalistas que dejó la Xunta hace cinco años. Esa línea argumental de criticar al bipartito y al actual gobierno andaluz la empleó también Feijóo en las otras dos preguntas que se le formularon en la misma sesión de control. Yolanda Díaz, de AGE, le preguntó por la política demográfica de la Xunta y le afeó que “la emigración forma parte de su estrategia” para “reducir el paro” juvenil, lo que no impide que en Galicia haya, según dijo, “650.000 pobres hambrientos”. Feijóo reconoció que se ha incrementado “un 54%” las personas que cobran la Renda de Integración Social (Risga), pero elogió el Plan Demográfico de la Xunta, aseguró que el año pasado bajó el porcentaje de jóvenes que emigraron e insistió en que Galicia tiene menos pobres que la media de España. También prometió mantener el complemento autonómico de 206 euros anuales a las pensiones no contributivas que implantó el bipartito y que su Ejecutivo quiso suprimir en 2009. Desde el BNG su portavoz, Francisco Jorquera, pidió a Feijóo que paralice la subasta de Novagalicia Banco, a lo que el presidente replicó recordando que la venta de la entidad para recuperar parte de los fondos públicos utilizados para su rescate es una obligación impuesta por la Unión Europea. Feijóo pidió esperar a conocer las ofertas que se presenten antes de hacer públicas sus preferencias entre los posibles compradores y se limitó a avanzar que considera “muy importante que queden los servicios centrales en Galicia”. Por su parte Jorquera criticó el “escapismo” de Feijóo y le pidió que “responda por una vez con claridad al Parlamento y la sociedad gallega”.