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Investigan la muerte de un joven en los calabozos de El Vendrell

El hombre fue detenido en un bar del municipio por un delito de atentado contra la autoridad

El juzgado de instrucción 2 de El Vendrell (Baix Penedès) investiga la muerte de un joven de 27 años en los calabozos de la comisaría de los Mossos d'Esquadra en la localidad. El hombre fue detenido a finales de julio por los agentes en un bar del municipio por un delito de atentado contra la autoridad. Una vez en las dependencias policiales se mostró nervioso e intentó autolesionarse, por lo que varios agentes accedieron a la celda para inmovilizarlo.

El hombre dejó de moverse poco después de que los agentes abandonasen la celda, asegura el abogado de los familiares de la víctima, Rubén Viñuales. Según la autopsia, las causas de la muerte fueron el consumo de cocaína combinado con la situación de estrés, ha informado la Cadena Ser.

Según los Mossos, el hombre se golpeó intencionadamente tres veces en la cabeza con la puerta del vehículo

“Hay una serie de pruebas que esperamos que se practiquen, como otro informe forense o el protocolo de actuación de detenidos. El vídeo del día de la muerte dura cuatro horas, tuvo hasta seis policías encima durante unos ocho minutos, lo pusieron boca abajo y ataron de brazos y de piernas”, explica Viñuales. El caso se encuentra en fase de diligencias previas pero no trascendió hasta este jueves. “Los mossos no volvieron a entrar en la celda hasta una hora después, queremos saber la verdad”, concluye Viñuales. Ningún agente está imputado por estos hechos, informa la policía autonómica, quienes recalcan que cumplieron con todas las actuaciones protocolarias. El hombre acumulaba 15 antecedentes por parte de los Mossos por delitos contra el patrimonio y el orden público, además de diez antecedentes más por los mismos delitos con otros cuerpos policiales.

La víctima, Yassir El Younossi, era de origen marroquí y residía en El Vendrell. Según fuentes policiales, los hechos se remontan al 31 de julio cuando a las 10 horas el propietario de un bar requirió su presencia porque aseguró haber reconocido a quien en días anteriores había sustraído un televisor de su domicilio. Una patrulla de agentes se desplazó hacia la zona, donde se encontraba El Younoussi. El joven se negó a identificarse, afirman los Mossos, quienes añaden que se enfrentó a la policía, dio un empujón a un agente e intentó fugarse.

En el momento de introducirlo en la patrulla el hombre se golpeó intencionadamente tres veces en la cabeza con la puerta del vehículo, siempre según la versión policial. Entonces, indican que en ese instante les aseguró que tenía muchos problemas, que acababa de salir de prisión y que había consumido alcohol además de drogas. Entonces los agentes intentaron calmarlo. Además, aunque no tenía heridas, lo trasladaron a un hospital cercano. Allí un reconocimiento médico no detectó nada fuera de lo normal, informa la policía. A continuación, El Younossi fue derivado al área de custodia de detenidos de la comisaría de El Vendrell.

Al cabo de una hora el agente encargado de vigilar a los detenidos lo halló en el suelo, al parecer convulsionando. El joven fue atendido por una doctora del Sistema de Emergencia Médicas (SEM), quien determinó que no le ocurría nada importante, según la policía. En pocos minutos el hombre pasó de una situación de desfallecimiento a un estado de alteración y nerviosismo. De nuevo intentó autolesionarse dándose fuertes golpes en la cabeza contra la pared y las rejas, cuentan los Mossos. Ante el riesgo, los agentes procedieron a inmovilizarlo poniéndole esposas, un casco en la cabeza para evitar que siguiera golpeándose y cintas de contención, como marca el protocolo, subrayan. Los agentes esperaban que el joven fuese calmándose progresivamente. Entonces siguieron realizando rondas de vigilancia hasta que un mosso observó cómo el detenido no respondía cuando se le llamaba y parecía no respirar. La médica del SEM volvió a socorrerlo, pero no pudo salvarle la vida. Los agentes pusieron los hechos a disposición del juez, que abrió una investigación. En paralelo, desde la comisaría determinaron haber cumplido todos los protocolos. Los Mossos consideran que no hubo ninguna disfunción en sus actuaciones.