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El farolillo rojo de la financiación

El Gobierno dará 1.812 millones menos de lo que cuestan los servicios básicos

Fabra se queja de que Madrid baja impuestos con el dinero valenciano

Imagen de una protesta en Alicante contra los recortes en sanidad y educación.
Imagen de una protesta en Alicante contra los recortes en sanidad y educación.

La Comunidad Valenciana volverá a ser en 2014 la autonomía peor financiada del todo el Estado. La Generalitat recibirá 1.613,5 euros por habitante el año que viene. Una cifra sensiblemente menor que los 1.914,9 euros de media y a gran distancia de los 2.546 euros que recibirá Cantabria, la región mejor financiada. Todas las autonomías pierden dinero en términos absolutos respecto al año anterior, pero si los fondos totales del sistema se reducen en un 2,6%, de media, en el caso de la Comunidad Valenciana la pérdida es del 3,6%.

El Consell, que hoy presentará los presupuestos de la Generalitat para 2014 en las Cortes Valencianas, ha consignado unos ingresos de 8.276 millones de euros procedentes del sistema de financiación autonómico. En las mismas cuentas se ha realizado una previsión de gasto en las Consejerías de Sanidad, Educación y Bienestar Social que asciende a 10.088 millones de euros. Esto significa que la Generalitat, en la prestación de los servicios básicos, partirá con un déficit de 1.812 millones de euros en 2014.

Si la noticia ya era pésima para la Administración valenciana —que estudia implantar nuevos impuestos para intentar cuadrar sus cuentas—, la decisión del presidente de la Comunidad de Madrid, el popular Ignacio González, de impulsar una gran rebaja fiscal el año próximo, levantó ayer ampollas en el Consell.

El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, no ocultó su malestar con la decisión de su homólogo madrileño. “Nosotros [los valencianos] tenemos que hacer un doble esfuerzo y a la hora de hacer bonificaciones no podemos llegar, como hacen otros, que hemos comprobado que con nuestro dinero están haciendo bonificaciones o deducciones fiscales más allá de las que puedan tener los ciudadanos de la Comunidad Valenciana”, aseguró el jefe del Consell.

Moragues pide una “negociación técnica y no política” en la reforma del sistema de financiación autonómica

Para el presidente de la Generalitat, “no tiene sentido que haya comunidades que estén ofreciendo esas bonificaciones fiscales u otras ventajas que otras comunidades, que estamos aportando dinero, no podemos hacer porque tenemos necesidad de cumplir con el objetivo de déficit”.

Las palabras de Fabra contradijeron las del consejero de Hacienda, Juan Carlos Moragues, que se mostró a favor de las medidas fiscales adoptadas por Madrid, pese a que en la Comunidad Valenciana la situación ha obligado a aumentar la presión fiscal, sobre todo a través de los impuestos indirectos.

“Sí, la medida de Madrid me convence”, aseguró Moragues, que matizó que el efecto de las mismas no lo notarán los madrileños hasta 2015.

Madrid es la segunda autonomía con menor financiación per cápita (1.721 euros), tan solo por delante de la Comunidad Valenciana, lo que no ha impedido a Ignacio González plantar cara al Gobierno y exigir un cambio en el sistema de financiación autonómica y rebajar la presión fiscal.

En este contexto, el titular de la Consejería de Hacienda reclamó “una negociación técnica y rigurosa y no política, que permita una reforma estructural del sistema de financiación autonómica y que persista en el tiempo”. “Porque si no en cinco años o menos estaremos igual, pegándonos todas las comunidades autónomas para conseguir el mayor trozo de tarta”, añadió.

“Dejemos la política a un lado, porque al final todo serán presiones”, remachó Moragues en consonancia con Fabra, que se ha mostrado partidario del trabajo de despacho y no de la pancarta. “Si recibiéramos 1.000 millones más al año, aparte de estar al corriente de nuestras obligaciones podríamos hacer políticas para incentivar la actividad económica”, dijo.