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La Generalitat ultima el realojo de las familias del bloque de Salt

El gobierno ha remitido al Abogado del Estado el informe solicitado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos

Manifestantes de la PAH, en apoyo de las familias afectadas. Ampliar foto
Manifestantes de la PAH, en apoyo de las familias afectadas. EFE

La Generalitat ultima el realojo de las familias del bloque ocupado por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) en Salt. El ayuntamiento de la localidad ha recibido la solicitud de siete familias para acceder a un alquiler social, que se tramitará a través de la Mesa de Emergencias Sociales de la Generalitat. Los pisos “podrán adjudicarse la próxima semana”, ha explicado Carles Sala, Secretario de Vivienda del gobierno catalán.

La Generalitat ha remitido al Abogado del Estado el informe que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en Estrasburgo, pidió al gobierno español sobre las medidas que pondrá a disposición de las familias para evitar que caigan en el desamparo. Este tribunal paralizó de forma cautelar la semana pasada el desalojo del bloque hasta conocer cómo piensan las administraciones solucionar el problema de “vulnerabilidad” de los ocupantes del bloque, y sobre todo los niños, que viven en el edificio ocupado. Con esa información, Estrasburgo decidirá si mantiene la suspensión del desalojo.

El departamento de Territorio ha informado de que tratará el caso de la misma forma que el resto de situaciones que llegan a la Mesa de Emergencias Sociales. Tras recibir la documentación, valorará si las familias cumplen los requisitos y, de forma inmediata, pondrá a su disposición una vivienda. La Generalitat cuenta con ocho pisos listos para ser utilizados en Salt y no descarta habilitar otros si es necesario. “Por el perfil de las personas que ocupan el bloque, no creemos que haya obstáculos para poder resolver” los casos, ha dicho Sala. Los alquileres sociales oscilan entre los 50 y los 88 euros.

El propietario del inmueble es la Sociedad de Gestión de Activos Inmobiliarios Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) — conocido como el banco malo—, que fue quien solicitó el desalojo. Sala hizo hincapié en que la Generalitat no pretende “obligar” a las familias a abandonar el bloque. El edificio está ocupado desde marzo de este año.

Medio centenar de activistas de la PAH, por otra parte, han irrumpido este jueves en el salón Barcelona Meeting Point (BMP) al grito de "ladrones", y han ocupado el espacio que el denominado "banco malo" dispone en esta feria inmobiliaria.