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Sanidad eximió a la adjudicataria de resonancias de actualizar equipos

La consejería modificó en 2012 el contrato de 497 millones que ganó Erescanner

Una paciente se somete a una resonancia magnética en el Hospital La Fe de Valencia.
Una paciente se somete a una resonancia magnética en el Hospital La Fe de Valencia.

Unos pocos días antes de que el anterior consejero de Sanidad, Luis Rosado, fuera sustituido en el cargo por Manuel Llombart, fue modificado el concierto millonario para la prestación de servicios de resonancias magnéticas en la Comunidad Valenciana. En noviembre de 2012, la Agencia Valenciana de Salud (AVS), de conformidad con los afectados, cambió el contrato adjudicado en 2008 por un importe de 497 millones de euros a la unión temporal de empresas Erescanner Salud, formada por Eresa (con un 49%), Inscanner (20%), Ribera Salud (14,50%) y Benaca (8,50%).

Estas modificaciones contractuales no fueron publicitadas en su momento y fueron practicadas durante la elaboración de un informe muy duro de la Sindicatura de Comptes, que entregó finalmente a las Cortes Valencianas el pasado mes de agosto. Para su elaboración, la Sindicatura se había reunido con Sanidad, entre otros actores implicados. El informe concluye que las resonancias serían mucho más baratas para el erario público si los aparatos fueran propiedad del mismo sistema valenciano de salud y los gestionara su personal.

De hecho, la información sobre la modificación procede del órgano auditor de la Generalitat. Entre los cambios se incluye que “la Conselleria de Sanitat no puede exigir de forma absoluta al proveedor la adaptación de sus equipos a todas las mejoras que vayan surgiendo en el mercado como consecuencia de los avances científicos, salvo que sea imprescindible para seguir prestando los servicios con la calidad adecuada”.

Los pliegos del concurso de 2008 y del anterior de 2000 obligaban a realizar actualizaciones en los costosos equipos de resonancias. La modernización de una tecnología que evoluciona con mucha rapidez puede acortar los tiempos a la mitad de determinadas resonancias magnéticas, si bien la inversión que se debe realizar es importante.

A este respecto, la Sindicatura dice en su informe: “No disponemos de información suficiente para cuantificar el volumen de inversiones que serían necesarias para adaptar los equipos a las novedades tecnológicas, pero es conveniente que la AVS realice un estudio económico detallado que justifique que el equilibrio económico del contrato 638/2008 no ha sido alterado con esta modificación, cuantificando el ahorro real obtenido”.

Otro cambio contractual comprometía al proveedor (adjudicatario) “a facturar un máximo de 37 millones de euros durante el ejercicio 2012. Una vez superado ese límite, el resto de exploraciones realizadas no son facturadas”. De modo que las exploraciones que no fueron facturadas ascienden a un importe de 1.028.919 euros, un 2,8% de la facturación neta total del ejercicio 2012, apunta la Sindicatura.

No obstante, la institución sostiene: “El ahorro de esta modificación contractual no justifica suficientemente la eliminación de la posibilidad contemplada en los pliegos de poder optar por el modelo C, dado que el ahorro potencial en caso de asumir determinadas exploraciones bajo esa modalidad podría oscilar entre 406.000 y 2.032.000 euros, en función de la proporción de informes asumidos”. Con el modelo C se refiere a la opción de realizar exploraciones con equipos privados pero informados por facultativos públicos, como sucede en el Hospital La Fe de Valencia.

Las modificaciones también unifican las tarifas, “de manera que todas las exploraciones se facturan conforme a la modalidad A (cuadro 10), excepto las realizadas conforme a la modalidad C”. La modalidad A es la más extendida, de hecho, y contempla la realización de resonancias con equipos propiedad del proveedor, ubicados en hospitales públicos, y con informes emitidos por facultativos del proveedor.

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