Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Dos exdirectivos de Caixa Penedès, tachados de “chorizos” en el Parlament

Pagès y Troyano, imputados por asignarse pensiones millonarias, niegan explicaciones a la Cámara

Los ejecutivos argumentan querer evitar un “juicio paralelo” que influya sobre el juez

Troyano y Pagès, en la comisión de investigación del Parlament este lunes. Ampliar foto
Troyano y Pagès, en la comisión de investigación del Parlament este lunes.

El Parlament se quedó ayer sin explicaciones de primera mano sobre el desmoronamiento de Caixa Penedès, la que llegó a ser la tercera caja de ahorros catalana y que, desde el pasado fin de semana, es solo una marca financiera desaparecida. Ni su expresidente Ricard Pagès ni su ex director general Manuel Troyano quisieron dar su versión de los hechos en el marco de la comisión de investigación parlamentaria que intenta desentrañar las causas del ocaso de las cajas de ahorro y sus efectos sobre sus clientes. Imputados en un caso penal por la supuesta autoasignación irregular de pensiones millonarias, los dos exejecutivos acudieron a la cámara solo para leer un escrito con el que se acogían a su derecho de no responder las preguntas de los diputados para evitar “un juicio paralelo que condicione la actuación del juez”.

Su mutismo contrastó con la respuesta de los parlamentarios, que censuraron su actitud con reproches y fuertes acusaciones con una conclusión común: “Quien calla otorga”, como señaló el diputado del PP José Antonio Coto. “¿Saben qué es la mafia y la omertá?”, les lanzó David Fernández, el diputado de las CUP, para responder él mismo: “Pues cómprense un espejo y pónganselo delante y verán la mafia y la omertá. Vergüenza”. Los ataques de este tipo fueron continuos, si bien llegaron con especial virulencia de los representantes de la izquierda parlamentaria. Josep Vendrell, del grupo de ICV-EUiA, tachó de “chorizos de americana y corbata” a Montull y a Troyano, a quienes acusó de haber sido víctimas de la “codicia” y de “enriquecerse a costa de Caixa Penedès” mediante el “saqueo”.

Los dos exejecutivos de la entidad mantuvieron el mismo silencio que hace tres años, también en sede parlamentaria, sostuvieron los saqueadores confesos del Palau de la Música, Fèlix Millet y Jordi Montull. Los dos exdirectivos de Caixa Penedès están pendientes del juicio que, el próximo año, decidirá sobre los fondos de pensiones que se asignaron “fraudulentamente” y “generando obligaciones económicas para su beneficio particular y en perjuicio de la entidad”, según consta en la querella presentada por la Fiscalía Anticorrupción, que demanda tres años y medio de prisión para ambos exdirectivos. Desde 2001 y hasta 2011, cuando fue destituido, Pagès realizó aportaciones a su fondo de pensiones por valor de 7,4 millones de euros, mientras que Troyano se habría asegurado otros 3,1 millones de euros.

En el escueto comunicado que leyó Pagès y que después asumió como propio Troyano para evitar la relectura, los exejecutivos avalaron su silencio en el hecho de que sus explicaciones podrían “afectar” a la división de poderes y a la independencia judicial. No convencieron a los diputados, tampoco cuando aseguraron que su silencio no suponía aceptar las reflexiones de los diputados.

Pere Aragonès, de ERC, tachó de “lamentable” la actitud de ambos ejecutivos, a quienes echó en cara que no quisieran “desmentir si la cultura de la codicia presidió su gestión al frente de Caixa Penedès”. Juli Fernández, del PSC, aseguró que su actitud es “un fraude ante la ciudadanía” al no dar respuestas a la forma como se desmoronó la entidad y como afectó su actuación sobre sus clientes, especialmente los atrapados en participaciones preferentes.

Ferran Falcó, de CiU, se sumó a las recriminaciones y, como otros, no se ahorró las preguntas preparadas sobre temas como las preferentes. “Si hubiese estado en su situación habría preferido responder a todas las preguntas”, indicó. El diputado de Ciutadans, Carlos Carrizosa, equiparó la situación de Pagès a la de otros exdirectivos de cajas. “Parece que hay una responsabilidad de muchos de los equipos directivos de las cajas que ha desembocado en su desaparición, y que contrasta con retiros dorados”, señaló.

Más información