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concertación social

Los sindicatos piden a Díaz más control sobre los planes de empleo

La CEA dice que el mal uso de las subvenciones perjudica "a la imagen" de la concertación

La presidenta de la Junta reitera a los agentes sociales que no aumentará la presión fiscal

Susana Díaz, con Carbonero (CC OO) y Fernández Sevilla. Ampliar foto
Susana Díaz, con Carbonero (CC OO) y Fernández Sevilla.

La apertura del curso escolar, la visita al Rey y la reunión con la patronal y los sindicatos andaluces. Estas son las tres primeras fotos de la agenda institucional de Susana Díaz en su primera semana como presidenta de la Junta. Sin asuntos concretos en la agenda, la reunión que celebró este lunes la socialista con el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) y una hora después con los secretarios generales de Comisiones Obreras y UGT siguió la estela de los contactos protocolarios desde que tomó posesión del cargo. A finales de año caducará el actual acuerdo de concertación social, que sus firmantes quieren renovar y en el que Izquierda Unida, el otro socio del Gobierno de coalición, pretende incorporar a más protagonistas.

Los sindicatos estuvieron más reivindicativos y también más a la defensiva ante los periodistas, por las investigaciones judiciales sobre las subvenciones públicas para cursos de formación de trabajadores. Este asunto salpica de lleno a la UGT, cuyo secretario general, Francisco Fernández Sevilla, proclamó su intención de “aclarar cualquier cuestión” sobre el caso, en el que se ha personado el sindicato. El líder de CC OO, Francisco Carbonero, tampoco quiso hablar de la imputación de un dirigente de Comisiones por el supuesto mal uso de subvenciones de la Junta.

Aseguraron que ninguno de estos temas salió a relucir en la entrevista con Díaz, de la que destacaron su compromiso público de ser “implacable” con la corrupción. El presidente de la patronal Santiago Herrero admitió que la investigación judicial sobre presunto fraude de las ayudas dirigidas a cursos de formación “afecta a la imagen” de la concertación.

Los sindicatos intentaron echar balones fuera sobre este asunto con el argumento de que lo “importante” es hablar del desempleo. Así, consideraron “imprescindible” evaluar las políticas de empleo de la Junta como Díaz afirmó en su discurso de investidura. “No puede ser que se diga que se han invertido 100 millones para crear 200 puestos de trabajo y luego nadie sepa si eso es así”, dijo Carbonero. Este dirigente reconoció que los sindicatos “no conocen la evolución del empleo creado” a través de planes anunciado a principios de la legislatura. En julio de 2012, el Gobierno andaluz, presidido entonces por José Antonio Griñán, aprobó un plan dotado con 200 millones de euros que tenía como objetivo lograr hasta diciembre de 2013 un total de 11.100 empleos directos en proyectos de obras en centros educativos, medioambientales y de rehabilitación de viviendas. Los sindicatos tampoco tiene datos, según dijeron, del llamado plan de acción social aprobado en abril pasado que prevía la contratación de personas a través de los Ayuntamientos y por otro, el reforzamiento de las ayudas a domicilio de los dependientes. Los sindicatos pidieron que estas medidas se evaluasen de manera conjunta por ellos y el Gobierno. También reclamaron al Ejecutivo de Díaz “más coraje” para exigir al Gobierno central la ampliación del margen de déficit y más presencia andaluza en el debate sobre el sistema de financiación.

Herrero reconoció que ayer no era el día para plantear demandas, como la del pago de la deuda de Junta de Andalucía a proveedores. Por el contrario, destacó su coincidencia con algunas “frases rotundas” pronunciadas por la presidenta de la Junta en el Parlamento como el de apoyo a las empresas para crear empleo o el de la reducción de la burocracia administrativa.

Lo que más le gustó al presidente de la patronal de su entrevista con Díaz fue escucharla reiterar de que no aumentará la presión fiscal en esta legislatura, pese a que sus coaligados persiguen lo contrario.