Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

En La Murada ya canalizan lixiviados

El río es el sudor de las 400.000 toneladas de basura enterrada en la sierra de la Murada

Francisco Ruiz notó hace un año que en los tres olivos bicentenarios de la finca de su madre, que cada año le daban más de 400 kilos de olivas, sacaban aceitunas “más secas que una rama”. El suelo de esta finca de la pedanía oriolana de La Murada (Alicante), cuenta Francisco, “sudaba un líquido raro y de la finca de arriba manaba más líquido” por lo que decidió cavar una zanja para cortar el fluido que regaba sus olivos. “Pero al hacerla el agua empezaba a manar más rápido que la pala la quitaba”. Para sorpresa de Francisco lo que iba a ser una contención acabó en un río de aguas putrefactas de 1.50 metros de profundidad.

La cercanía al vertedero supuestamente clausurado del imputado en el caso Brugal Ángel Fenoll, hizo pensar a la plataforma Vertivega que el río es el sudor de las 400.000 toneladas de basura enterrada en la sierra de la Murada, sus lixiviados. Este tipo de líquido originado de basuras orgánicas es de efectos cancerígenos. Su descripción más doméstica sería la del agua oscura que queda en las bolsas de basura tras días de putrefacción.

Es la propia Vertivega la que se costea estudios químicos de la zona, a falta de los de la Generalitat Valenciana, a la que hace días acusó el alcalde de Orihuela, Monserrate Guillén, de “no hacer nada”. Los resultados del laboratorio murciano CAASA revelan que el río de Francisco tiene niveles de amonio que superan 12 veces lo permitido. Los demás indicadores también superan los parámetros legales y sugieren que los lixiviados han entrado en contacto con aguas subterráneas. “En el laboratorio nos aconsejan hacer un análisis para metales pesados”, apuntó Vicente López, portavoz de Vertivega.

El río es “otra prueba más” de lo que vienen denunciando desde hace años y advirtiendo: que la falta de medidas contenedoras de lixiviados en el vertedero compartido por Abanilla (Murcia) y La Murada puede haber afectado a las aguas subterráneas de la zona. En septiembre, Vertivega presentará una denuncia contra las consejerías de Murcia, Valencia, los ayuntamientos de Abanilla y Orihuela y la Confederación Hidrográfica del Segura por dejación. “Esto sigue siendo una vergüenza”, mantiene López, quien hace un año acampó con 500 vecinos frente a un lugar que “ha contaminado sin límites” con la connivencia política, sostiene.