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Multa a un preferentista por organizar un acto de protesta al que no acudió

El portavoz de la plataforma de Baixo Miño acredita con documentos que estaba en otro sitio

La Subdelegación del Gobierno en Pontevedra ha remitido varias multas por excesos en sus reivindicaciones a Xulio Vicente, portavoz de la plataforma de afectados por las preferentes de la comarca de Baixo Miño y una de las caras más visibles del enfado contra los dirigentes del PP. Una de ellas le llegó como supuesto organizador de la protesta ante una visita de Feijóo a Mondariz-Balneario el 5 de abril. Vicente tiene documentación que acredita que no estaba allí protestando sino en Vigo haciendo recados.

 “Entre las 12.00 y las 14.15 horas se produce una concentración de personas en los aledaños del hotel Tryp Balneario manifestándose contra las soluciones aportadas a las preferentes de las entidades bancarias, dicha manifestación no ha sido comunicada y el denunciado es uno de los promotores”, dice el escrito de la Guardia Civil, tramitado por la Subdelegación el 29 de abril con una multa de 500 euros.

En estos casos la defensa de los afectados suele basarse en el número de testigos que puedan apuntalar su versión, lo que no siempre basta para anular la presunción de veracidad que por ley tienen los agentes de la autoridad, pero en esta ocasión el portavoz cuenta con el auxilio de Novagalicia Banco. El subdirector de la oficina principal de Vigo, Juan Manuel Sanromán, ha acreditado por escrito que, según consta en sus archivos, Vicente ingresó un cheque en su cuenta en la oficina al mismo tiempo en que se desarrollaba la manifestación, “a las 12.40.37 horas”. También tiene un resguardo de la compañía de seguros que acredita que a “media mañana” de ese día estuvo en su oficina de Vigo para recoger el citado cheque, “correspondiente a un siniestro ocurrido en su vehículo”.

De modo que, salvo que el portavoz mandase arrancar la marcha a las 12.00 y saliese a toda velocidad hacia Vigo —a unos 35 kilómetros de distancia— para hacer sus gestiones, la versión oficial tiene un encaje temporal complicado. Vicente asegura que solo se acercó a Mondariz-Balneario después de la manifestación para interesarse por una afectada herida y denuncia lo que considera una persecución contra él. Pone más ejemplos, como la multa por convocar una manifestación en A Estada que en realidad gestionó la plataforma local o la sanción por tirar un cohete en otra protesta en Tui, que él niega de plano.