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Maroto se ceba con el edil de Bildu que fomenta la comisión de investigación

El alcalde de Vitoria le insulta llamándole “el más bruto” hasta cinco veces

El alcalde Alfonso Alonso, en 2007, con su concejal de Hacienda, Javier Maroto, al fondo. Antxon Belakortu en primer plano.
El alcalde Alfonso Alonso, en 2007, con su concejal de Hacienda, Javier Maroto, al fondo. Antxon Belakortu en primer plano.

Cuando el insulto en el ámbito político parecía reservado ya en Euskadi a ciertos sectores en proceso de democratización, el alcalde de Vitoria, Javier Maroto se despachó ayer con el concejal de EA, integrado en Bildu, Antxon Belakortu, como el culpable de arrastrar al resto de partidos a la creación de una comisión que investigue la gestión del ex alcalde y ahora portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Alfonso Alonso. Tras la firma de un convenio de colaboración con la Asociación de Jóvenes Empresarios de Álava, Ajebask, para impulsar la creación de nuevas empresas en la ciudad y apoyar a los jóvenes emprendedores, Maroto se olvidó de los papeles y se dirigió a Belakortu como “el más bruto” de la corporación.

Lo hizo hasta en cinco ocasiones, además de llamarle el concejal “del bombo” y definirle como el que siempre “va diciendo exabruptos”. La respuesta a los insultos de Maroto fue la moción que daba forma a la creación de una comisión de investigación que se pondrá en marcha con el inicio del próximo curso político y en la que declarará su amigo yu compañero político, Alfonso Alonso. PNV, EH Bildu y PSE-EE acordaron ayer impulsar con una moción el foro que determine las posibles responsabilidades políticas y legales que pudieron existir por el contrato que firmó en 2007 para el alquiler de unas oficinas en la calle San Antonio. Estos partidos denuncian que la falta de explicaciones de Maroto, en la comisión de Hacienda celebrada el pasado jueves, ha generado nuevas dudas sobre este asunto.

Maroto: No tengo nada que ocultar"

Para Maroto, sin embargo, no hay ninguna de que todo se hizo de manera legal. “No tengo nada que ocultar” dijo ayer mismo en relación al contrato firmado con un empresario de Vitoria por una lonja de 900 metros que va a costar siete millones de euros al Ayuntamiento por 20 años de alquiler. Bildu, y el resto de partidos, coinciden en que Alfonso Alonso es una pieza clave de la operación por estar al frente de aquella corporación y pese a eso, saltarse los mandatos de la Junta de Gobierno que cifró en diez años la duración del contrato y por menos dinero. Maroto emplazó ayer a los partidos de la oposición a no dejarse arrastrar por los “exabruptos” de Bildu y dejó caer que secundar la comisión de investigación sería hacer una oposición irresponsable.

Bildu: El alcalde tiene qu rectificar"

“Los concejales de la oposición tienen que elegir qué hacer, si elegir al concejal más bruto de la corporación que siempre va con el bombo diciendo exabruptos que es Belakortu o ejercer una oposición responsable”, emplazó el alcalde al PNV y al PSE. “Lo que le preocupa al alcalde es precisamente la puesta en marcha de la comisión”, criticó el compañero de Belakortu, Enrique Fernández de Pinedo, quien pidió una rectificación inmediata al primer edil. La creación de la comisión de investigación ya está garantizada y en la moción pactada ayer PNV, Bildu y PSE acuerdan investigar el contrato suscrito en 2007 que fue adjudicado de forma directa y sin concurrencia, y que en opinión de estos partidos incluye condiciones abusivas.

La falta de aclaraciones por parte del alcalde, en opinión de estos partidos, “genera nuevas dudas sobre todo lo relativo a la gestación” del contrato. En la moción se indica que la comisión de investigación tendrá un plazo de cuatro meses, a partir de que se ponga en marcha, para elaborar un informe. El objetivo del grupo de trabajo será determinar y aclarar todo lo relativo al procedimiento de gestación, adjudicación, aplicación y consecuencias del contrato de las oficinas, ubicadas en la calle San Antonio, incluidas las responsabilidades personales, políticas y legales que pudieran haberse producido en ese proceso.